23/06/2026
La calidad no es fruto de la casualidad. Es el resultado de un proceso riguroso de selección que garantiza que solo los mejores garbanzos obtengan el sello de calidad de la Indicación Geográfica Protegida ‘Garbanzo de Escacena’.
Cada lote es sometido a estrictos controles para verificar que cumple los requisitos que hacen único al auténtico Garbanzo Lechoso de Escacena: un calibre superior, una forma característica, color uniforme, piel fina, elevada capacidad de absorción durante la cocción y una textura mantecosa que lo distingue de cualquier otro garbanzo.
Además, solo pueden certificarse aquellos garbanzos cultivados en la zona amparada y que responden a los estándares de calidad definidos en el pliego de condiciones de la IGP, preservando así su origen, autenticidad y excelencia gastronómica.
Porque detrás de cada garbanzo certificado hay un compromiso con la tradición, el territorio y la máxima calidad para el consumidor.