19/05/2026
Hace un mes plantamos una nueva viña en Uruñuela. No todos los días se vive algo tan especial y mágico como ver nacer un viñedo, así que no podíamos dejar de compartir este proceso con vosotros.
1. Injerto antes de ser plantado. La parte inferior corresponde al pie americano, encargado de las raíces. La zona protegida con cera granate contiene la variedad injertada: Garnacha Blanca.
2. La plantación comienza con tecnología de precisión. El tractor trabaja de forma automatizada tras introducir previamente las medidas de la finca y el marco de plantación. La máquina abre el renque, coloca cada injerto y vuelve a cubrir la tierra, optimizando el proceso con máxima precisión.
3. La maquinaria abre el terreno, los operarios colocan los injertos y el sistema realiza automáticamente la plantación y el tapado de la tierra, asegurando uniformidad y eficiencia en cada línea.
4. Cuando alguna planta no queda correctamente posicionada, el trabajo manual sigue siendo esencial. Lorenzo replanta la cepa manualmente, preparando el terreno y compactando después la tierra para garantizar su correcta fijación. Un proceso que refleja el valor de la experiencia y el cuidado en cada detalle.
5. Lorenzo compactando manualmente cada cepa ya plantada. Este proceso, conocido como “tacuñar”, elimina bolsas de aire y fija mejor la planta al terreno, favoreciendo un crecimiento más seguro y una mejor absorción de nutrientes.
6. Lorenzo supervisando y revisando el trabajo realizado por la máquina durante la plantación.
7. Injerto de Viura recién plantado.
8. Injerto de Garnacha Blanca recién plantado.
9. Viñedo en Uruñuela destinado a variedades blancas. La plantación combina un 50% de Viura y un 50% de Garnacha Blanca. En la imagen puede apreciarse la mitad derecha ya plantada y la mitad izquierda todavía pendiente.
10. El viñedo de Uruñuela completamente plantado tras una jornada de 2 horas con el tractor.
¿Te gustaría ver cómo evoluciona este viñedo con nosotros?