25/07/2026
El 25 de julio se celebra la festividad del Apóstol Santiago el Mayor. En España, esta fiesta cobra una especial relevancia, ya que Santiago es poseedor del título de Patrón de España además de ser el día grande de Galicia debido a la creencia de que su tumba se encuentra en tierras gallegas.
Los orígenes de la veneración del apóstol Santiago en Galicia se remontan a la Alta Edad Media. A finales del siglo VII se difunde en el noroeste de la península ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en esas tierras, después de evangelizarlas. Esta idea es recogida en España por el tratado De Ortu et Obitu Patrum, de Isidoro de Sevilla, y en Inglaterra por el obispo Aldhelmo de Malmesbury. Según estas leyendas, el Apóstol Santiago el Mayor difundió el cristianismo en la península ibérica. En el año 44 fue decapitado en Jerusalén y sus restos fueron trasladados posteriormente a Galicia en una barca de piedra.
Ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, alrededor del año 813, o 820 según otras fuentes, en tiempos del rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio (Pelayo) le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces brillando sobre un monte deshabitado. En el mismo hallaron una tumba, probablemente de origen romano, donde se encontraba un cuerpo decapitado con la cabeza bajo el brazo. El rey ordenó construir una iglesia encima del cementerio, origen de la Catedral de Santiago de Compostela, epíteto que proviene de campus stellae: «campo de las estrellas», debido a las luces que aparecieron sobre el lugar.
El rey se convirtió en el primer peregrino en este santuario. Esta primitiva capilla fue seguida por una primera iglesia el año 829 y posteriormente por una iglesia prerrománica el 899, construida por orden del rey Alfonso III, convirtiéndose gradualmente en un importante lugar de peregrinaje. De esta forma, la figura del apóstol legitimaría sus aspiraciones de reconstruir el antiguo reino visigodo. Las leyendas transmitirían que el santo se aparecería en varias batallas en defensa de la cristiandad durante la Reconquista, siempre sobre un caballo blanco y espada en mano, de ahí el nombre de “Santiago Matamoros”. ¡Santiago y cierra, España! Se convertirá en el grito de guerra en la tradición cultural española, inspirado en un grito de guerra pronunciado por las tropas cristianas durante la Reconquista, en batallas como la de Navas de Tolosa y las posteriores durante el Imperio en época moderna antes de cada carga en ofensiva.
En el año 997 la iglesia primitiva de Santiago de Compostela fue reducida a cenizas por Almanzor, comandante del ejército del califa de Córdoba. Las puertas y las campanas de la iglesia, portadas a hombros por cautivos cristianos hasta Córdoba, se añadieron a la mezquita aljama. Siglos más tarde, cuando Córdoba fue tomada por el rey Fernando III de Castilla en 1236, estas mismas puertas y campanas fueron transportadas por prisioneros musulmanes a Toledo, y se incluyeron en la Catedral de Santa María de Toledo.
La construcción de la actual catedral de Santiago se inició en 1075 bajo el reinado de Alfonso VI y el patrocinio del obispo Diego Peláez. Siendo embellecida y ampliada sucesivamente en los siguientes siglos, hasta las últimas reformas entre los siglos XVI y XVIII que le dieron su aspecto actual.