25/08/2026
En Viña Elena comenzamos la vendimia hace tres semanas con las variedades blancas y, durante agosto, fueron entrando también algunas de las tintas más tempranas.
Ahora cambia el ritmo: empezamos con las primeras Monastrell en nuestra zona, el Estrecho de Marín, al sur de la DOP Jumilla.
Llegamos a este momento después de un año climatológicamente muy diferente a los últimos. Desde el comienzo del año hidrológico han caído 245 mm, buena parte durante el invierno y el inicio de la primavera. Para un viñedo de secano como el nuestro, esa agua acumulada durante los meses de reposo, ha sido especialmente importante después de varias campañas marcadas por la sequía.
El verano volvió a mostrar la otra cara de nuestro clima: junio fue muy seco y julio no dejó precipitaciones, con máximas por encima de los 40 ºC durante prácticamente todo el mes. Un calor que ha acelerado la maduración y nos obliga a seguir cada parcela muy de cerca.
Agosto nos dejó algo de agua de nuevo. Mientras en otras zonas del municipio hubo lluvias torrenciales y granizo, en el Estrecho de Marín apenas cayeron 4 mm esa semana.
Seguimos cada día en el campo, tomando muestras y observando la evolución de cada parcela. En un año tan cálido, acertar con el momento de vendimia es fundamental. Buscamos el equilibrio entre madurez, acidez y grado para preservar la frescura, la tensión y la expresión de la Monastrell: vinos mediterráneos, pero también fluidos, precisos y con energía.
Y una última cosa. La semana de Feria la bodega cierra y, en teoría, toca vacaciones. En teoría. Porque todavía no hemos conseguido que la uva respete el calendario laboral 😅 Parte del equipo siguió pendiente del campo, vendimiando y trabajando en bodega. A ellos, gracias de verdad por el esfuerzo y por estar ahí. Prometemos intentar explicarle a las viñas que el año que viene la Feria de Jumilla también cae en agosto. Aunque sospechamos que no nos van a hacer mucho caso.