23/08/2026
Confieso que, mientras escribo estas palabras (o mejor dicho, mientras alguien las escribe por mí), siento que mi corazón late un poquito más rápido de lo normal. La vida tiene una forma muy curiosa de obligarnos a detenernos, respirar hondo y empezar de nuevo. Y hoy, mi pausa tiene lugar aquí, en esta habitación de hospital.
Mirar el cartel que sostengo no es solo una forma de pedir apoyo. Es el deseo sincero de alguien que cree en la fuerza de las personas y en el poder de una palabra llena de cariño. Dentro de poco entraré en una cirugía muy complicada, uno de los mayores desafíos que me ha puesto la vida. No voy a decir que no tengo miedo, porque sí lo tengo. Está aquí, recordándome lo frágiles que somos. Pero también decidí que mi fe y mi esperanza serán mucho más grandes que ese miedo.
Siempre fui la persona que cuidaba de los demás, la que ofrecía un abrazo y encontraba una palabra de ánimo. Pero hoy me toca a mí necesitar ese abrazo. Hoy quiero sentir que, aunque esté acostada en esta cama, no estoy sola. Que hay una inmensa cadena de cariño uniendo mi corazón con el de cada persona que está leyendo estas líneas.
Dicen que las oraciones y los pensamientos positivos pueden dar fuerza, traer paz y acompañar las manos de quienes cuidan de nosotros. Yo lo creo con todo mi corazón.
Por eso, antes de entrar al quirófano, quiero pedirles un regalo muy especial. ¿Me dejan un mensaje de ánimo en los comentarios? Puede ser una oración, un "todo saldrá bien" o simplemente un ❤️. Prometo llevar conmigo cada una de sus palabras y, cuando despierte, leerlas sintiendo que nunca estuve sola.
Gracias por acompañarme en este momento tan importante. Con la ayuda de Dios... ¡todo va a salir bien! 🙏❤️🍀