27/09/2026
El nombre de Tripoli significa "tres ciudades"; los turcos le llaman «Trablusgarp" (Tripoli de Occidente). Por alli anduvo y dejó huellas España nuestro conde Pedro Navarro, conquistador de Orán y de Bugía, atacó la ciudad de Tripoli y se apoderó de ella en 1510, en unos años en los que el reino de Fernando el Católico se apoderó también de las ciudades norteafricanas de Mazalquivir, Orán y Bujía.
Después en 1530 la cedimos a los caballeros sanjuanistas (hospitalarios), arrojados de Rodas, como feudo soberano, junto con la isla de Malta.
LA TRIPOLITANA
Es vastísimo el país que pretendió anexionarse Italia en 1911. La superficie de la Tripolitana propiamente dicha, mide 1.033.000 kilómetros cuadrados, pero incluyendo el Fezzan, al Sur, y el país de Barca, al Este, asciendió a 4.200.000 kilómetros. La población de entonces se evaluaba de 800.000 a 1.300.000 habitantes, entre ellos 6.000 europeos, italianos y malteses en su mayoria.
Ante la pérdida de Trípoli, Carlos V, ya en el ocaso de su reinado y priorizando el conflicto con Francia, no organizó una expedición militar para recuperar la ciudad, aceptando el avance del poder corso turco-berberisco en el norte de África.
Los turcos se hicieron dueños de la Tripolitana en 1551, hasta que en 1713 un bey llamado Ahmed se declaró independiente y fundó una dinastía, que duró hasta 1835, año en que volvió Trípoli a ser provincia turca.
La capital, vista desde el mar, presentaba un extenso caserío de blancura deslumbradora.
Por el lado de tierra, aún quedan en pie restos de las fortificaciones que erigió Carlos V.
La ciudad moderna ofrece variedad de estilos, desde el edificio suntuoso hasta la choza cubierta de ramaje. Tenía en 1900 unos 30.000 habitantes, de ellos 5.000 israelitas.
La Tripolitana se extiende al S. O. del país de Barca, al del Fezzan, y confina al N. con el Mediterráneo al S. E con el desierto de Libia y al 0. con Túnez y el Sáhara. Al sur confina exclusivamente con éste; Turquia alegó derechos sobre el Tibesti, como hinterland del Fezzan, y del cual se había apoderado Francia.
Su suelo no es tan fértil como el de la región de Barca; pero se dan en él la palmera de dátiles, el naranjo, el limonero, el almendro y el olivo. Se cultivan el trigo y el azafrán.
Exportaba lana en rama, tapices, cueros, aceite, plumas de avestruz, esparto, esponjas, manteca salada, dátiles, ganados, volatería y carbonato de sosa y recibía oro en polvo, alumbre, café, opio, chales de cachemira, perlas piedras preciosas, etc.
Su comercio era importante, gracias a la proximidad de Malta y de Sicilia. Por término medio partían cada año de Trípoli hacia el interior de África seis u ocho caravanas de mil a tres mil camellos.
La población indigena se componía de bereberes y árabes. Como extensión superficial, esta provincia representa las dos terceras partes de España, o acaso un poco más.
Un detalle interesante, desde el punto de vista sociológico: Entre los habitantes montañeses del Yebel Nefusa, berberiscos de origen, algunas tribus vivían todavía en ciudades subterráneas. Son los trogloditas auténticos. Antes de arabizarse y convertirse al mahometismo, levantaban en honor de sus dioses construcciones megalíticas, análogas a las de Bretaña, Galicia, Andalucía y Argelia meridional.