31/07/2026
🫒 LAS DOP E IGP NO SON SOLO SELLOS DE CALIDAD: SON HERRAMIENTAS PARA MANTENER VIVO NUESTRO MEDIO RURAL
Detrás de cada Denominación de Origen Protegida y de cada Indicación Geográfica Protegida hay agricultores, cooperativas, industrias, conocimientos tradicionales, paisajes productivos y pueblos cuyo futuro está directamente ligado a la continuidad del sector primario.
🔎 ¿Por qué son tan importantes estas figuras de calidad?
✅ Aportan valor añadido al producto agrario.
Permiten diferenciar en el mercado alimentos con cualidades, reputación y métodos de producción vinculados a un territorio concreto, evitando que compitan únicamente por precio.
✅ Garantizan el origen y generan confianza.
Sus pliegos de condiciones, sistemas de certificación y controles ofrecen al consumidor información y garantías sobre lo que compra.
✅ Defienden a agricultores y operadores frente a imitaciones y usos indebidos.
Proteger un nombre geográfico evita que otros productos se aprovechen de una reputación construida durante generaciones sin respetar el mismo origen, calidad o modelo productivo.
✅ Contribuyen a mantener población y actividad económica en los pueblos.
La generación de valor alrededor de las producciones locales favorece el empleo, sostiene explotaciones agrarias y ayuda a que las familias puedan continuar viviendo y trabajando en el territorio.
✅ Preservan conocimientos, tradiciones y cultura alimentaria.
Las DOP e IGP custodian variedades, prácticas agrícolas, métodos de elaboración y formas de entender la alimentación que forman parte de nuestra identidad colectiva.
✅ Cuidan el paisaje y aumentan la resiliencia del territorio.
El abandono de la actividad agraria favorece la pérdida de paisajes productivos y aumenta la vulnerabilidad frente a la erosión, la desertificación y los incendios forestales.
✅ Ayudan a afrontar retos estructurales.
La globalización, la competencia internacional, la presión sobre los precios, el incremento de los costes, el cambio climático y la falta de relevo generacional amenazan la continuidad de numerosas producciones tradicionales.
Andalucía, una de las grandes potencias agroalimentarias europeas, cuenta actualmente con 67 figuras de calidad con aval europeo. Entre ellas se encuentran nuestras IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla e IGP Aceituna Gordal de Sevilla, creadas para proteger dos variedades emblemáticas, defender el olivar tradicional sevillano y garantizar que su prestigio revierta en quienes las cultivan y elaboran en su territorio de origen.
Una investigación de la Universitat Rovira i Virgili (URV) centrada en Cataluña destaca que las DOPs e IGPs no solo sirven para diferenciar productos en el mercado: también pueden contribuir a sostener actividades agrarias, mantener un mosaico agroforesta