Bodegas Mazas

Bodegas Mazas De la viña a la Copa. Bodegas Mazas comenzó a construirse utilizando una antigua bodega situada en el municipio de Morales de Toro.

Para conseguir un vino de calidad se han de cumplir una serie de requisitos; comenzando por una meticulosa selección de la uva en el campo. Nuestro cuidado por la uva hace que la vendimia sea manual con una compleja separación de cada una de ellas. Una vez en la bodega, las uvas son sometidas a un nuevo control de calidad para su posterior selección. El tiempo de la maceración de los hollejos o p

iel y la temperatura de fermentación son cuidadosamente elegidos en función de la variedad de la uva. Nos encontramos después con el proceso de maduración que da calidad al producto final. La obsesión de bodegas Mazas por la máxima calidad, nos lleva a dotar a nuestra bodega de las mejores tecnologías y a cuidar con esmero del proceso de elaboración.

Cuando era pequeña, mi madre hacía guardias larguísimas (o eso me parecía a mí). De esas que no terminaban cuando acaba ...
03/05/2026

Cuando era pequeña, mi madre hacía guardias larguísimas (o eso me parecía a mí).

De esas que no terminaban cuando acaba el horario.

De esas que le dejaban el cuerpo cansado, pero aun así llegaba a casa y seguía siendo madre.

Mi hermano y yo crecimos viendo eso.

Viendo trabajo.

Viendo esfuerzo.

Viendo a una mujer tirar hacia delante sin convertir el cansancio en excusa.

Y quizá por eso, desde bien jóvenes, también nos dejó hacer.

Nos dejó hacer la compra, ir y ve ir solos a la escuela y prepararnos la comida.

Equivocarnos con la sal.

Manchar la cocina.

Buscar soluciones.

Espabilar.

En su momento igual no lo entendíamos.

Hoy sí.

No nos estaba dejando solos.

Nos estaba enseñando a ser independientes.

A confiar en nosotros.

A entender que la vida no se resuelve esperando a que alguien venga a hacerlo por ti.

Y también nos enseñó algo que cada vez entiendo más:

Que lo importante en la vida no es solo llegar.

Es cómo llegas.

Es el camino.

Lo que aprendes.

Lo que superas.

Lo que construyes mientras avanzas.

Y ahora, cuando entro en bodega, cuando tomo decisiones, cuando una vendimia se complica, cuando toca trabajar sin mirar el reloj, me doy cuenta de que mucho de lo que soy como enóloga empezó allí.

En esas guardias eternas.

En esa cocina.

En esa forma silenciosa de educarnos.

Mi madre no me enseñó a hacer vino.

Me enseñó a trabajar.

A superarme.

A ser honesta.

A no rendirme a la primera.

Y a disfrutar del camino, incluso cuando cuesta.

Y con esos valores hago los vinos que hago hoy.

Felicidades, mamá.

Hay cosas que no se heredan.

Se aprenden mirando.

Y yo tuve la suerte de mirarte a ti. 🍷.
Feliz día de la Madre a tod@s.

After two days at ProWein, this is the last one!  Please make yourself a favour and come to discover something  differen...
17/03/2026

After two days at ProWein, this is the last one! Please make yourself a favour and come to discover something different, even rare.
We are delighted to welcome you today at our stand E 103-31 Hall 6 opposite the Ribera del Duero one.
For those looking beyond the expected, we invite you to discover our selection of unique wines from Toro and beyond, wines with identity, depth and a distinctive sense of place.
In a fair full of great wines, we are here to offer something genuinely different: authentic character, limited productions, and the kind of bottles that surprise ( in a good way) to even the most qualify tasters.
Last opportunity today to cone and visit us here to enjoy a glass with us, and let us share with you something special made with elegance and passion.
And a very special thank you to ICECYL.
For a small winery like ours, being here at ProWein would simply not be possible without all your support. We are truly grateful for your help in making possible to meet great partners around the globe.

A veces creemos que cuidar un viñedo es cuestión de técnica, de maquinaria, de tratamientos, de calendario…
Pero con los...
19/02/2026

A veces creemos que cuidar un viñedo es cuestión de técnica, de maquinaria, de tratamientos, de calendario…
Pero con los años he aprendido que lo más importante no está en los libros, sino en la capacidad de mirar.
Mirar de verdad.
Porque la viña habla, todo el tiempo.
Solo hay que aprender a escucharla con los ojos: el color de una hoja, la humedad del suelo, el silencio antes de una tormenta, el vuelo bajo de un insecto, la forma en la que el aire cambia cuando algo está a punto de suceder.
Y esa manera de observar… no la aprendí ni en la universidad, ni trabajando.
La aprendí siendo niña.
La aprendí con mi padre, mirando pajaritos, si observándolos desde el “hide”(creo se escribe así) que construíamos dentro de una encina.
Recuerdo esas horas tranquilas, casi mágicas, en las que él me enseñaba a quedarme quieta, a tener paciencia, a no hacer ruido, a esperar. Me decía: “Mira bien… fíjate en cómo se mueven, en dónde se posan, en cuándo aparecen”.
“Maria el torcecuellos que vive en tu colegio puede girar su cuello 180 grados… , fíjate en eso buitres cogiendo las corrientes térmicas y elevándose casi sin esfuerzo sobre el salto de Roldán, ese petirrojo que nos seguía en el camino de las gradas de Soaso, los abejarucos del galacho de Juslibol y muchos más…
En aquel momento yo solo veía pájaros.
Hoy sé que estaba aprendiendo algo mucho más grande: a entender la naturaleza sin intentar dominarla.
Ahora, cuando camino entre las cepas del viñedo, siento que sigo haciendo lo mismo.
Observo como antes.
Busco señales.
Leo el paisaje.
Escucho lo que no se dice.
Porque un buen vino no nace solo del trabajo técnico, 
nace de la sensibilidad.
De respetar los ritmos.
De entender que la tierra no es un recurso: es un ser vivo, que debe perdurar viva, aun cuando nosotros dejemos de estar en ella.
Y muchas veces, cuando levanto la vista y observo como ahora mismo que se echan a volar una familia de avutardas cruzando el cielo del viñedo, no puedo evitar sonreír.
Porque en ese instante me acuerdo de dónde viene todo.
De mi padre.
De aquellos días.
Y de esa lección sencilla pero inmensa:
Para cuidar la viña, primero hay que aprender a mirar la vida. 🍃🐦🍇

02/02/2026

Ya estamos aquí preparados en la BWW 2026.
Hall 1 - pasillo B - stand 416 Si buscas vinos que se expliquen solo por su etiqueta.
Si alguna vez has pensado
que el vino se está pareciendo demasiado a todo lo demás,
entonces este silencio también es para ti. Más 💓 latido, menos ruido.
📍 BWW 2026

La vida rara vez es una promesa de felicidad constante.Más bien, un vaivén: lo que deseamos y lo que falta, lo que esper...
31/12/2025

La vida rara vez es una promesa de felicidad constante.

Más bien, un vaivén: lo que deseamos y lo que falta, lo que esperamos y lo que se nos escapa.

Por eso, para el 2026, os deseamos menos ruido y más claridad.
Menos prisa y más presencia.
Menos distracción y más sentido.

Que sepamos disfrutar sin culpa de lo que sí tenemos: la belleza de lo simple, la calma de una conversación y un vino que nos devuelva al momento.

Brindemos por un año vivido con más conciencia.
Y, por supuesto, por más vino con el que disfrutar y saborear el año… y más vino Mazas. 🍷✨


“Al final del año, el silencio siempre sabe la verdad.”Hay un momento, justo cuando el frío toca los viñedos,en el que t...
13/12/2025

“Al final del año, el silencio siempre sabe la verdad.”
Hay un momento, justo cuando el frío toca los viñedos,en el que todo se queda quieto.
La tierra descansa.
La luz baja.
El aire pesa un poco más.
Y de repente lo entiendes:
La vida también necesita silencio para recordar lo que importa.
No el silencio incómodo.
No el silencio de “no sé qué decir 🙄”.
El otro.
El que abraza.
El que te hace mirar a los tuyos y pensar:
“Qué suerte tengo.”😍
En Bodegas Mazas lo vemos cada año.
Entre cepas dormidas y días cortos,
la magia sucede sin grandes gestos.
Sucede en la calma.
En lo sencillo.
En lo verdadero.
Por eso estas fiestas no queremos desearte ruido,
ni montañas de luces,
ni prisas disfrazadas de celebración.
Queremos desearte algo mejor:
un instante real.
Uno de esos que te hacen respirar más hondo
y agradecer lo que tienes cerca.
Una mesa.
Tu gente.
Una conversación que no necesita correr.
Y una botella de Mazas esperando a ser abierta 🎁, como quien abre un momento para guardarlo siempre.
Porque cuando descorchas un Mazas,🐺
no solo suena un corcho:
suena una pausa.
Suena un “gracias”.
Suena un “qué bonito estar aquí”.
Que esta Navidad te regale esos silencios que curan,
esas miradas que hablan,
y esos brindis que no se olvidan. Feliz Navidad.
De corazón.
De quietud.
De Mazas.

La primera vez que llegamos al viñedo, todavía no existía ningún vino llamado Senda del Lobo. Solo estábamos nosotros, e...
06/12/2025

La primera vez que llegamos al viñedo, todavía no existía ningún vino llamado Senda del Lobo. Solo estábamos nosotros, el silencio helado del amanecer y aquellas cepas retorcidas que parecían guardar secretos antiguos. Me detuve un momento, con el aliento dibujándose en la mañana fría, y pensé en todas las personas que habían trabajado esas tierras antes que nosotros. En cuántas manos habían podado, arado, vendimiado. En cuántas esperanzas habían brotado y cuántas historias se habían marchitado entre esos mismos sarmientos.
Había una responsabilidad enorme en continuar ese legado… pero también un gozo profundo. Porque elaborar vino no es solo un oficio: es un diálogo con quienes vinieron antes y con quienes vendrán después. Es un pacto silencioso con la tierra.
Aquel amanecer de febrero de 2018, a siete grados bajo cero, lo entendí con una claridad casi dolorosa. El sol comenzaba a asomarse tímidamente por el horizonte, mientras la luna llena, redonda y firme, se despedía con la dignidad de quien sabe que su luz ha sido suficiente. La viña —desnuda, oscura, resistente— se convertía en un escenario perfecto. Yo estaba allí, quieta, escuchando cómo el frío crujía bajo mis botas, mientras el cielo se abría en dos: día naciendo, noche muriendo, y nosotros en medio de ambos tiempos.
En ese instante supe que de esas viñas nacería algo especial. Un vino que llevaría no solo el carácter del terruño, sino también la huella de cada historia enterrada bajo sus raíces. Un vino que caminaría entre lo salvaje y lo humano, entre lo ancestral y lo presente. Entonces apareció ese nombre, casi sin buscarlo: Senda del Lobo.
Porque aquel lugar, tan frío y silencioso, tenía algo de territorio de lobos; algo indómito, algo que no se domestica del todo. Y también porque, como los lobos, nosotros estábamos aprendiendo a movernos por ese paisaje con respeto, instinto y humildad.
Desde ese día, cada poda, cada brote, cada vendimia ha sido un recordatorio de aquel amanecer.

22/11/2025
No tenemos un castillo en la etiqueta.Ni una familia noble detrás.Tampoco un presupuesto para salir en el metro.Tenemos ...
06/11/2025

No tenemos un castillo en la etiqueta.
Ni una familia noble detrás.
Tampoco un presupuesto para salir en el metro.
Tenemos algo mejor:
viñas reales, manos curtidas y una tierra que aún respira.
Somos la generación que decidió quedarse cuando todos se fueron y la que volvió después de aprender por todo el mundo.
La que cree que un vino no necesita fama para ser grande,
ni marketing para ser verdad.
Cada botella que hacemos es una pequeña rebelión:
contra la uniformidad,
contra la prisa,
contra el ruido de las marcas sin alma.
Porque aquí no vendemos postureo, vendemos paisaje.
Vendemos tiempo, historia y raíces.
Y cada copa que se sirve ayuda a mantener vivo un pueblo,
una forma de trabajar,
una manera de entender el vino que no se enseña en ninguna escuela.
Cuando eliges nuestros vinos, no compras una etiqueta:
apoyas un territorio, una comunidad, una forma de vida.
Esto no es solo vino.
Es una declaración.
Un brindis por lo real, por lo pequeño, por lo que importa.
Brinda distinto.
Brinda con alma. Brinda con nuestros Mazas.

20/10/2025

🔥 La entalpía en el vino es la energía que habla…
Cuando fermenta un mosto, no solo el azúcar se transforma en alcohol.
Cada molécula liberada lleva consigo energía, calor y movimiento.
La fermentación no es un proceso químico: es un diálogo energético donde el vino busca su equilibrio.
Como enóloga, aprendí que regular la temperatura no es controlar, es acompañar la energía que fluye en cada burbuja, en cada enlace químico, en cada aroma que nace.
Cada gesto en la bodega —remontados, maceraciones, trasiegos— modifica el flujo de entalpía, y con él, la personalidad del vino.
El vino es un sistema vivo: una historia de energía transformada en emoción.
Y nuestra labor no es dominarlo, sino escuchar su lenguaje y acompañar su viaje hacia el equilibrio.

Dirección

Camino Toro 38
Morales De Toro
498100

Teléfono

635804196

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Bodegas Mazas publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Bodegas Mazas:

Compartir

Categoría