10/06/2026
𝙉𝙤 𝙨𝙚𝙜𝙪𝙞𝙢𝙤𝙨 𝙪𝙣𝙖 𝙩𝙚𝙣𝙙𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖. 𝘼𝙮𝙪𝙙𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙖 𝙘𝙧𝙚𝙖𝙧𝙡𝙖.
Hace casi 10 años, El Norte de Castilla se hacía eco de un momento clave en nuestra historia de la bodega .
En 2015 estrenábamos nuestras nuevas instalaciones, concebidas para desarrollar una forma diferente de entender la elaboración de nuestros vinos. En aquella nueva bodega nació un proyecto que suponía todo un reto: un rosado monovarietal de , algo inédito en nuestra zona.
El camino no fue sencillo. Antes de que ese vino pudiera llegar al mercado en 2016, fue necesario trabajar y luchar para adaptar la normativa y hacer posible una elaboración que no encajaba en los reglamentos existentes.
Creíamos en el potencial de la Garnacha Gris, en una manera distinta de elaborar rosados y en la necesidad de innovar sin renunciar a nuestras raíces.
El tiempo ha demostrado que aquella apuesta tenía sentido. Muchas de las ideas que entonces parecían rompedoras forman hoy parte de la realidad del sector.
Miramos atrás con orgullo por el camino recorrido, por el legado recibido y por haber sido pioneros en abrir nuevas posibilidades para los vinos rosados.
Seguimos mirando hacia delante con la misma ilusión que antaño.