29/07/2026
⁉️UNA REFLEXIÓN DE BAR RESTAURANTE LA PLAZA⁉️
🧐Hoy queremos dedicar unos minutos a escribir estas palabras, no para crear polémica ni señalar a nadie, sino para invitar a reflexionar sobre algo que vivimos prácticamente a diario.
Tener un bar no consiste únicamente en abrir una puerta y servir cafés. Detrás de este negocio hay muchas horas de trabajo, madrugones, jornadas interminables, preocupaciones, facturas, alquiler, impuestos, Seguridad Social, proveedores, reparaciones, limpieza y un esfuerzo constante para que cada día encontréis un lugar agradable donde disfrutar.
Sin embargo, hay situaciones que cada vez son más frecuentes y que nos hacen sentir que ese esfuerzo no siempre se valora.
Nuestra terraza está en una plaza, pero eso no significa que sea un espacio público. Las mesas, las sillas y las sombrillas pertenecen al bar. Han supuesto una inversión muy importante y son nuestra herramienta de trabajo.
Cuando el bar está cerrado, la terraza también lo está.😊
Aun así, todos los días encontramos personas que se sientan porque piensan que "solo será un momento". El problema es que ese momento se repite una y otra vez. Llega una persona, después otra, luego una familia y, cuando nos damos cuenta, la terraza está completamente ocupada sin que el negocio esté abierto.🙃
Después encontramos pipas por el suelo, bolsas, envoltorios, palomitas, chucherías, vasos, botellas... y antes de poder abrir tenemos que volver a limpiar todo.
También ocurre que se cambian las mesas de sitio, se arrastran las sillas y, con el tiempo, todo ese mobiliario se deteriora. Y cuando algo se rompe, no lo paga quien lo ha roto; lo pagamos nosotros.
🤔Lo más triste es que muchas de las personas que utilizan nuestra terraza cuando está cerrada luego nunca entran al bar cuando abrimos. Utilizan nuestras instalaciones, pero no apoyan el negocio que las mantiene.
⁉️Otro tema son los vasos de agua.
Nunca vamos a dejar sin agua a un niño que tenga sed. Jamás. Pero una cosa es ayudar en un momento puntual y otra muy distinta es que, durante toda la tarde, grupos de padres que estan en la plaza envíen continuamente a niños a pedir vasos de agua porque resulta más cómodo que traer una botella desde casa.
Cada vaso requiere que un trabajador deje lo que está haciendo, interrumpa el servicio a los clientes que sí están consumiendo y dedique tiempo a atender una petición que podría evitarse fácilmente.
⁉️Lo mismo ocurre con los baños.
Muchas personas entran directamente, sin saludar, sin pedir permiso y sin consumir absolutamente nada, como si el baño del bar fuera un servicio público.NO LO ES
Mantener un baño limpio no es gratis. Hay que pagar agua, papel higiénico, jabón, productos de limpieza, reparaciones y dedicar mucho tiempo para que siempre esté en buenas condiciones.
No entendemos cómo hay personas que consideran caro consumir un café o una botella de agua, pero ven completamente normal utilizar gratuitamente los servicios de un negocio privado.🤦♀️🤦♂️
También nos hace pensar otra cosa.
Muchas veces escuchamos decir que en el pueblo cada vez hay menos comercios, que los pequeños negocios cierran, que falta vida o que falta respeto.
Pero el respeto empieza por cada uno de nosotros.
Si no respetamos los negocios que siguen luchando por mantenerse abiertos, ¿cómo podemos pedir que haya más comercios? Si utilizamos sus instalaciones como si fueran públicas, sin valorar el esfuerzo que hay detrás, estamos contribuyendo a que cada vez sea más difícil salir adelante.
😉😉La educación no consiste solo en dar los "Buenos días" o decir "Gracias". También consiste en respetar lo que no es nuestro, entender que detrás de un pequeño negocio hay personas que viven de él y valorar el trabajo que hacen cada día.
Nosotros seguiremos trabajando con la misma ilusión, atendiendo a todo el mundo con educación y haciendo lo posible para ofrecer el mejor servicio.
Solo pedimos una cosa a cambio: el mismo respeto que nosotros intentamos dar.
Porque un pueblo con comercios abiertos, terrazas llenas de clientes y personas que se respetan entre sí es un pueblo con vida.
Gracias de corazón a todos los que nos apoyáis, consumís en nuestro bar y entendéis el esfuerzo que supone mantener un pequeño negocio abierto cada día. Sin vosotros, nada de esto sería posible.