24/08/2026
La maceración no es solo esperar. Mientras las endrinas reposan sumergidas en el anisado, el recipiente —tanque, garrafa o bidón— hay que voltearlo periódicamente. Ese gesto remueve el fruto, reparte los aromas de forma homogénea y evita que la extracción se quede a medias: el color se iguala y el sabor gana redondez. En casa se hace a mano, girando o agitando el envase con cuidado; en producciones más grandes, con un sistema mecánico de volteo. Cambia la escala, no el principio: mover para que todo el fruto trabaje por igual. 🍶🌿