En el año 1.961 Alfonso García López comienza su actividad empresarial, con una empresa conservera que ha dado lugar a un complejo industrial importante situado en Poio, en la provincia de Pontevedra. Este complejo industrial está situado en la Costa de Galicia, en el Noroeste de España, donde se pueden encontrar las mejores materias primas que son posteriormente transformados siguiendo los más ex
igentes criterios de calidad. En el año 1.967 contaba con 1.500 m2 y a los dos años se dobla la superficie. Desde sus inicios y hasta la actualidad este complejo industrial se ha ido ampliando y renovando hasta adaptarlo totalmente a las normativas que exige la CEE.