17/08/2026
Así es....
El campo ya no interesa y por eso están desapareciendo los pequeños agricultores.
¿Seguro que solo es eso?
Porque antes un pequeño agricultor conocía su explotación, organizaba su trabajo y sacaba adelante el año entero fundamentalmente produciendo.
Y con eso ya tenía bastante.
Hoy sigue teniendo que saber cuándo podar, cuándo tratar, cómo viene el cultivo o cuándo recoger.
Pero además también tiene que entender de ayudas, de seguros, de normativa, de plazos, sobre digitalización, contratación, riesgos laborales, trazabilidad, calidad, administración…
Y cuando parece que ya se ha enterado de cómo funciona una cosa, cambia la otra.
¡Joder, es que así no se puede!
Porque el agricultor sigue sabiendo hacer su labor.
El problema es que cada vez se le pide que haga más trabajos además del suyo.
Y menos mal que muchas de esas cosas ya se están resolviendo desde las cooperativas.
Por eso, cuando hablamos de que el campo ya no interesa, de abandono, de relevo generacional o de que cada vez quedan menos pequeños agricultores, creo que muchas veces buscamos una explicación demasiado fácil.
Porque decir simplemente que la gente ya no quiere estar en el campo también es una forma de echar balones fuera.
Y quizá deberíamos hacernos una pregunta bastante más incómoda:
¿De verdad puede un pequeño agricultor seguir ocupándose él solo de todo esto?