02/09/2026
Un solo gesto y aparecen un montón de recuerdos bonitos.
Acompañabas a la abuela al corral. Ella cogía los huevos de esta manera, en su mandil, y al momento te daba un par de ellos para que los llevaras tú, de la misma forma, en tu camiseta, mientras te decía: «¡Ten mucho cuidado, que no se rompan!»
Es una pena que muchos niños no puedan tener este tipo de recuerdos y que no sepan de dónde vienen los alimentos que comen.
Los nuestros serán unos de los pocos privilegiados que puedan revivirlos.
Acercar a los niños al campo, a los pueblos, enseñarles de dónde vienen las cosas… Esto no se puede perder. ❤️