24/05/2024
La es algo interesante, los partidos políticos, así como los funcionarios públicos, son personales sumamente egoístas, pero no por un acto de maldad, el poder y los intereses los transforman en entes corruptos que al solo ver por sus intereses son capaces de fingir ser misericordiosos.
Misioneros o filantropos que en su naturaleza se muestran posteriormente como los mentirosos que en su interioridad fueron, por definición intrínseca del ser humano, el egoísmo villanico nos precede, por ello considero que de igual manera la ciudadanía no está excluida de esta categoría villanica y egoísta.
Pero no es su culpa, el poder corrompe, sin embargo la ciudadanía no está exenta, pues exigen y exigen, pero no se inmiscuyen en la problemáticas de su comunidad, el ciudadano vela por intereses individualistas y espera que se le otorge cualquier petición, si hacer ni gun esfuerzo.
casi como la acción de un infante, exigen pero no ayudan a dar la solución, lloriquean y hacen berrinche, los ciudadanos esperan con anticipación que sus funcionarios resuelvan todo el problema que aqueja su comunidad, sin ellos esforzarse de ninguna forma, por ello son participes de la corrupción que dota de responsabilidades mesianicas a personajes que que si desean ayudar a la comunidad, para posteriormente juzgar con tal sentencia como si fuera su derecho divino.
Por otro lado los políticos y funcionarios públicos son representantes de optimizar, solucionar y gestionar de manera óptima tanto los recursos, como las acciones para el bien de la comunidad, sin ellos se generaría un desorden social, sin embargo en Latinoamérica, no son consientes de su cargo y responsabilidad de servir al ciudadano, lo que los vuelve entes tieanicos, déspotas y crueles que se creen con la capacidad de ejercer acción sin consecuencias, y de cierta forma, lo son, pues varios actos quedan impunes, más si en actor político/social tiene alto nivel económico.
Mientras que el mismo ciudadano no desea esforzarse de ninguna manera, exige que el acto de servicio deba ser cuál esclavitud, generan un ejercicio del poder desde el victimismo, de igual forma los funcionarios públicos son prepotentes déspotas y generan un ejercicio del poder autoritario más evidente.
Me pregunto quién les habrá puesto en esa posición psicológica, víctima y victimario, ambos siendo crueles en su acto del poder.
¿Porque se han vuelto de personas que realmente buscaban una ayuda a su comunidad a volverse en despreciables sanguijuelas sociales? ¿Será que siempre lo fueron? ¿Será que el tener ciertas responsabilidades y grado de autoridad, saca un deseo reprimido de control? ¿Será que solo por el hecho de vincularse con puestos políticos, son corrompidos por el sistema podrido? me pregunto, que proceso se llevará a cabo y si será acaso la culpa de los ciudadanos y su problemática, será acaso un deseo intrínseco del ser humano que al tener una cierta posición autoritaria se genere un vestigio egoísta de la autopreseverancia a tal forma que saque los instintos más primitivos de crueldad, con actos viles de autocontrol social.