07/08/2026
"Todo el día voy bien… pero en la noche como garnachas, hamburguesas, tacos, pizza.."
Es una de las frases que más escucho cuando llegan a consulta.
La buena noticia es que, en muchos casos, no se trata de falta de disciplina.
El hambre nocturna puede estar influenciada por factores como una alimentación baja en proteína o fibra, pocas horas de sueño y niveles elevados de estrés. Todos ellos afectan la forma en que tu cuerpo regula el apetito y la saciedad.
Por eso, antes de culparte, vale la pena hacer una pregunta diferente:
¿Qué necesitó mi cuerpo hoy y no recibió?
Entender la causa siempre será más útil que pelearte con el síntoma.
✨ Porque mi objetivo como nutrióloga no es que vivas restringiéndote, sino ayudarte a comprender cómo funciona tu cuerpo para que puedas cuidarlo de una manera sostenible.
💬 Ahora te leo:
¿Qué es lo primero que se te antoja cuando llega esa hambre de la noche?