14/08/2026
𝕃𝔸𝕊 𝔻𝕆𝕊 𝔽ℝ𝕀𝔻𝔸𝕊
Frida Kahlo pintó este cuadro en 1939 cuando le rompieron el corazón. Pintó dos versiones de ella misma: la Frida que amaron y la Frida que dejaron. Dos corazones conectados por una misma vena, sangrando.
Si Frida viviera hoy, lo volvería a pintar. Pero diferente.
Porque entendió algo que nosotras también entendemos.
Que el corazón no se cura solo. Se cura comiendo.
A la izquierda, la Frida blanca, la europea, la que sufre, la que sangra. Sostiene un plato con 3 picaditas: una roja, dos de huevo. Lo justo para sobrevivir.
A la derecha, la Frida mexicana, la de flores en la cabeza, la de bordado veracruzano, la fuerte. Sostiene un plato más lleno, más generoso, con 4 picaditas, con todo y su tortita blanca. Porque la mujer mexicana, por más rota que esté, siempre sirve de más.
Y en medio, se toman de la mano.
Porque esa somos todas.
Todas tenemos dos Fridas dentro.
La que llora en silencio y la que se levanta con flores en el pelo.
La que no tiene hambre del dolor, y la que se antoja de todo por antojo de vivir.
La que se siente sola, y la que sabe que un plato calientito te puede salvar el día.
En Picaditas Jarochas lo sabemos.
Por eso no vendemos solo masa y salsa. Vendemos ese abrazo que te das a ti misma cuando nadie te ve.
Vendemos el "me voy a apapachar solita".
El "hoy me merezco algo rico".
El "aunque esté triste, voy a comer sabroso".
Frida decía: "Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?"
Nosotras decimos: "Corazón, ¿para qué lloras si tienes picaditas para curarte?"
Que tu corazón hoy no sangre. Que hoy se llene de frijol, de salsa verde, de queso.
Porque un corazón lleno, nunca está roto.
¿Cuál Frida eres tú hoy? ¿La Cuéntame en comentarios, te leo. 👇
Las Picaditas Jarochas - Donde cada picadita es un acto de amor propio.