06/06/2026
Día 4 — El cacao aprendió a viajar
¿Por qué será que una taza de chocolate
puede contarnos tantas historias?
Con el paso del tiempo,
el cacao comenzó a recorrer
los territorios tropicales de América
Los grandes ríos,
se conviertieron en sus caminos.
El Amazonas, el Orinoco,
el Motagua, el Usumacinta
y cientos de afluentes más.
Sus aguas,
conectaban bosques,
aldeas y pueblos
dispersos en la inmensidad de la tierra.
A través de estas rutas,
comenzó a habitar
el continente.
Y su presencia se extendía
hacia nuevos paisajes
y nuevas culturas.
Con el tiempo,
amplió sus horizontes
hacia las costas
del Caribe y del Pacífico.
Sus semillas comenzaban a ser valoradas,
pues no viajaba solamente un fruto.
Viajaban historias,
saberes,
formas de cultivo
y maneras de comprender la vida.
Quiza por eso,
hoy,
cuando abrimos una mazorca,
o compartimos una taza de chocolate
nos encontramos con algo más
que una semilla:
Con la memoria entera
de un viaje que sigue vivo.