04/08/2024
La fuerza de cohesión es un fenómeno físico observable de forma sencilla, basta poner dos gotas de agua un tanto separadas y las dos se juntarán hasta formar el mismo cuerpo de agua, es decir que las moléculas se reconocen como iguales y se unen. Es por eso que al trío psicópata, el cáncer y su metástasis, a la enfermedad de dice que es la cura, a los criminales que dicen combatir el crimen, los perros que cuidan el chorizo, se les juntan, obviando el pleonasmo, otros criminales, ladrones, traidores, corruptos, asesinos, saqueadores, psicópatas, enajenados, cobardes, argüenderos, sanguijuelas, parásitos, sectarius del culto a la personalidad, y otras que no se me alcanzan a ocurrir, gente mala pues... si han observado la gente que rodea a los chivos, sus esbirros y secuaces, cómplices y aduladores, ninguno es de buena reputación o por los menos decente. Tiene plumas más vendidas que las pelikan, presidentes municipales de marionetas, policías municipales asesinos y extorsionadores, políticos sin escrúpulos, aduladores parásitos, virulentos, y como Michel Boyer, les enseña un un fajo de billetes y arrea y acarrea a sus huestes malignas para obtener más dinero, para robar más, hechiza con su famosa muletilla: yo tengo mucho dinero, mucho dinero; soy muy poderoso, muy poderoso; y así encanta, como el flautista de de Hamelin, a las ratas. Si tiene cáscara de aguacate, sabe a aguacate y tiene un hueso de aguacate, son ellos, siempre ellos. El apodo plural fue profético, son una versión barata de mophamed, en su enajenación colectiva, o psicosis colectiva, creen que alguien les cree, ellos la venden y ellos mismos la compran, daría risa si no fuera tan trágico, han herido, lastimado, asesinado y un etcétera muy largo, a mucha gente inocente, han dejado muchos niños huérfanos, a madres llorando, a padres desesperados e impotentes, son enfermos ya sin redención, para un psicópata, todos a su alrededor son desechables, caminando con impunidad hacia sus ambiciones sobre un camino lleno de cadáveres, hasta dónde puede llegar su impunidad, megalómanos superticiosos, sátiras de la sátira, comediantes de humor macabro, la policía que debe de protegerme me tortura y dentro de poco, quizás me asesine, el presidente municipal que deber velar por cada habitante del municipio, es promotor, acelerador, y coadyuvante de la degradación de nuestro municipio. Nuestra vida social, familiar y de trabajo, está en peligro por tres, los chivos y sus huestes. Es imposible no sentirse en estado de indefención e impotencia, cuántos huérfanos habrá más adelante, cuántas madres seguirán llorando y cuántos padres desesperados perderán más que a sus hijos, perder cuesta más que lo que en sí se perdió, los que aplican la ley tambien son mercenarios de ella, nuestro querido Héctor está mu**to y su asesino libre, torturando, asesinando y robando con diestra y con su siniestra, a la vista y paciencia de todos, es momento que se acaben los observadores, los que contemplan, los pasivos, los neutrales, los pacientes; los psicópatas nonpueden seguir en nuestra región. No, queridos amigos, la enfermedad no es la cura. La cura somos nosotros.