Transcurrían los últimos años de la década de los 40 en Cosautlán, Ver, cuando con escasos diez años, siendo apenas un niño, Toño aprendía de los artesanos panaderos de la época, la elaboración del pan tradicional, vislumbrando que fuera un oficio que lo lograra sacar delante de la orfandad y de las circunstancias adversas de la vida en que vivía. Así fue formándose el joven, el hombre, el panade
ro, el artesano… sin perder de vista el crecer como ser humano, siempre como bandera la honradez, bajo el cobijo de un trabajo honesto. A partir del año de 1956 y hasta 1976 se convirtió en maestro tahonero en distintas panaderías de Cosautlán, labor que le permitió perfeccionar su técnica y decidir que esta sería su profesión en la vida. Fue con el nacimiento del último de sus hijos, que decidió independizarse en un negocio propio con el respaldo de su esposa, hijos y sobrinos que en ese entonces se encontraban bajo su cobijo. Este negocio fue asentado en Cosautlán, específicamente en la calle de Juárez 17 y bajo el nombre de “Panadería Cortes”; desde ese momento, con mucho esmero y trabajo, su receta de pan tradicional se posicionó en el gusto de propios y ajenos del pueblo de Cosautlán. El 1 de marzo de 2013, nace “Panadería Tradición de Don Toño”, como una idea de crear un reconocimiento y tributo a la ardua labor de Don Antonio, y donde además de ofrecer el pan tradicional se introdujeron galletas y otros productos, que desde entonces se han elaborado con la misma calidad y esmero, pero sobre todo con amor, aunado a estos importantes elementos, la cocción en horno de tabique calentado con leña, les da ese toque excepcional, que solo Don Antonio Cortes Muñoz y sus más de sesenta años de experiencia pueden hacer. Es así como hoy llegan hasta su mesa, desde este maravilloso pueblo escondido entre las montañas, las ricas galletas, panes y productos que son ya una “Tradición de Don Toño” en Cosautlán y la región.