09/12/2021
¡Oh Virgen Inmaculada,
Madre del verdadero Dios
y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
tu clemencia y tu compasión
a todos los que solicitan tu amparo;
escucha la oración que con
filial confianza te dirigimos
y preséntala ante tu Hijo Jesús,
único Redentor nuestro.
Madre de misericordia,
Maestra del sacrificio
escondido y silencioso,
a ti, que sales al encuentro de
nosotros, los pecadores,
te consagramos en este
día todo nuestro ser
y todo nuestro amor.
Te consagramos también nuestra vida,
nuestros trabajos, nuestras alegrías,
nuestras enfermedades
y nuestros dolores.
Da la paz, la justicia y la prosperidad
a nuestros pueblos;
ya que todo lo que tenemos y somos
lo ponemos bajo tu cuidado,
Señora y Madre nuestra.
Amén.