01/02/2026
No es casualidad el triunfo del legendario partido El Líbano ahora con su nueva selección de Hatch Maclean. Detrás de un resultado así no hay suerte: hay años de selección, criterio, paciencia y confianza en los mejores criadores y creadores.
El arte del buen criador consiste en trabajar sobre una base limpia, ir fijando cualidades útiles y no dejar de ajustar nunca. La competencia evoluciona, y quien deja de evolucionar se queda contando historias mientras otros escriben las nuevas.
¿Se acabó la era Asil?
No. Tajantemente no. Lo que pasó es que a esa línea le fijaron cualidades muy propias de su estilo y muchos creyeron haber llegado al punto final. Pero en este ambiente no hay metas definitivas, solo procesos. El buen criador es un inconforme permanente: apenas respira y ya está buscando cómo mejorar lo que ayer era su techo. Por eso, en los niveles más altos, cada vez vemos ejemplares más rápidos, más certeros y más contundentes.
¿Se pondrá de moda el Hatch Maclean?
Más que moda, es una base que nunca se fue. Hatch es casta, es fondo, es estructura, es finura funcional. Lo verdaderamente valioso no es tener Hatch, sino saber con qué y cómo complementarlo.
Lo que se vio ahora (según se comenta, líneas limpias) es una familia con cimiento antiguo, pero lectura moderna. Fenotipo definido, cualidades aceleradas, ejemplares más centrados, más inteligentes, con mejor corte y mejor balance general. Eso no nace de un cruce improvisado: es producto de años de trabajo y de alguien que conoce profundamente esa sangre.
Para mi gusto, es un trabajo de la vieja escuela con visión 2030.
Abandonar años de trabajo propio para correr detrás de lo que “está sonando” es no tener identidad. Las líneas serias se construyen, no se persiguen.
Y en La Capilla, por encima de modas, el giro seguirá siendo nuestra pasión.
Enfoque de líneas complementarias:
• Hatch/Maclean → hueso, motor, presión constante
• Clemmons → movilidad, cabeza fría, lectura, fondo físico, vuelos altos y constancia
Esa combinación produce ejemplares estructuralmente muy completos: buen hueso, gran capacidad pulmonar, musculatura firme y balance entre velocidad y fuerza. Es el mismo principio del mejoramiento por líneas complementarias que se usa en muchas especies: que una sangre compense lo que a la otra le falta.
Enhorabuena para El Líbano por su triunfo contundente y también para Elite GameFlow por la calidad de su trabajo.
Cuando el nivel sube… gana el oficio.