15/01/2026
Don Enrique Michel, líder de Dulces de la Rosa en Tlajomulco, México, supervisa hoy 110 máquinas que producen 14 millones de piezas diarias. Lo que nació como un humilde taller familiar en 1942 ahora domina el mercado global de confitería. Sin embargo, ante la posibilidad de automatizarlo todo con robots, el empresario lanzó una frase que conmovió a todos: “Pudiéramos robotizar la fábrica, pero ¿cuánta gente quedaría sin trabajo?”. Una empresa que eligió el empleo antes que la automatización.