12/09/2025
Recuerdo cuando comenzamos con los pollos. Una maestra, amiga del trabajo, me decía que el pollo le encantaba, que estaban fascinados. Ordenaba constantemente, pero me decía: “Agrégale una sopita fría, ¿no?”
Yo le comentaba que los clientes nos decían que era suficiente con el pollo, que era muchísimo, y que con las papas tenían como acompañamiento. Así la traje como un año y medio, diciéndole que cuando pidiera me avisara y se la hacía solo a ella.
Hasta que un día me tomó la palabra. Le avisé y me dijo: “Mándame una.”
Esa vez hice como ocho sopas frías.
Un cliente me miró mientras empacaba y me dijo: “Agrégame dos sopas.”
Otro cliente preguntó: “¿A poco venden sopas? No sabíamos… agrégame cuatro.”
Y así comenzó la venta de sopas frías.
Yo no comía la sopa fría, no me apetecía, así que decía: “Pues bueno… 🤷🏻♀️ ¡Gracias, Dios, por sacar esta venta!”
Día con día solicitaban más… se armaron paquetes.
Hasta que un día dije: “A ver, dame medio pollo, un refresco y una sopa… a ver qué tal.”
No imaginaba la delicia que me estaba comiendo. ¡Era un manjar! 🤤🤤
¡ GRACIAS AMIGA! Anna Victoria
Señor pollo te agradece la sugerencia.🤍