17/08/2026
Durante más de trece años, hemos trabajado con un solo objetivo: producir ganado de una manera cada vez más regenerativa, rentable y en armonía con la naturaleza. Comenzamos haciendo solo una o dos divisiones no porque dudáramos del sistema, sino para comprobar por nosotros mismos si realmente generaba cambios. Conforme fuimos viendo resultados, seguimos dividiendo y subdividiendo potreros hasta transformar por completo nuestro manejo. Hace año y medio dimos un paso más e implementamos el pastoreo Ultra Alta Densidad. Hoy realizamos tres o cuatro movimientos diarios, dependiendo del tamaño del potrero y la disponibilidad de forraje, buscando que el ganado coseche el pasto de manera uniforme y con el mayor beneficio para el suelo. Los resultados han sido extraordinarios: más fertilidad, un verdor más intenso, mayor cantidad de plantas por hectárea y prácticamente la desaparición de suelo desnudo. Lo más satisfactorio es que estos cambios se han mantenido incluso con un año de lluvias escasas y mal temporal, demostrando que un suelo sano desarrolla una mayor capacidad de resiliencia. Pero este proceso también nos enseñó algo fundamental: la genética debe evolucionar junto con el sistema de producción. Desde hace años criamos ganado Beefmaster por sus grandes cualidades, como fertilidad, habilidad materna, rusticidad, producción de carne y adaptación. Pero al intensificar el pastoreo, vimos que incluso dentro de la misma raza, no todos los animales respondían igual a un manejo de alta densidad. Por eso definimos criterios más precisos: nuestro primer filtro es el balance hormonal y la capacidad de mantener una condición corporal excelente únicamente a base de pasto, sin depender de altos niveles de suplementación. También valoramos la rusticidad, la mansedumbre y las seis características esenciales de la raza. El objetivo es formar un núcleo genético altamente funcional, con animales capaces de producir y mantenerse eficientes dentro de un sistema regenerativo. Buscamos que cada animal exprese su potencial en el campo, convierta pasto en carne de manera eficiente y se mantenga adaptado al sistema. Creemos que el futuro de la ganadería depende tanto de mejores praderas como de mejor genética, y por eso seguimos aprendiendo y seleccionando, con la meta de dejar un rancho más fértil y un ganado mejor adaptado para las futuras generaciones.