25/09/2026
“Yo lo comí y no me hizo daño.”
Esta es una frase que escuchamos con frecuencia cuando una persona con enfermedad celíaca prueba un producto que no sabe si es seguro.
Pero no tener síntomas no significa que ese producto sea seguro.
Una persona con enfermedad celíaca puede consumir gluten y no sentir dolor, inflamación, diarrea ni ninguna otra molestia. Aun así, el gluten puede activar una respuesta del sistema inmunitario y dañar el intestino.
Por eso, los síntomas no sirven para saber si un alimento es seguro.
Antes de consumir un producto, asegúrate de que sea sin gluten, esté certificado cuando corresponda y que durante su preparación no haya riesgo de contaminación cruzada con gluten.
Que no lo sientas no significa que no te haga daño.