13/05/2022
Andabamos bajoneados porque llevamos un buen rato sin ir a nuestros ranchitos, queríamos un respiro y nos lanzamos al Ajusco. Después de media hora de camino, llegamos al parque San Nicolás.
Ahí echamos una buena caminata para despejar, sacamos unas muy buenas postales, aparte nos encontramos con muchos lomitos.
Cerramos el día con una quesadilla (con queso) con una salsa que te deja llorando más que tu ex.
Definitivamente es un gran destino si lo que buscas es descansar un poco del ritmo que lleva la ciudad.