04/04/2026
El sondaje nasogástrico en equinos
En el post anterior hablamos sobre el cólico Equino y el sondaje nasogástrico es un procedimiento que se utliza para colico Equino, aca te explico atento, es un procedimiento fundamental en medicina veterinaria, especialmente en casos de cólico. Consiste en introducir una sonda por uno de los ollares del caballo, avanzando por el esófago hasta llegar al estómago. Su finalidad puede ser tanto diagnóstica como terapéutica.
Este procedimiento es especialmente importante porque los caballos no pueden vomitar. Cuando se acumula líquido o gas en el estómago, existe el riesgo de una ruptura gástrica, que suele ser mortal. Por ello, el sondaje permite aliviar la presión y evitar complicaciones graves.
Se utiliza principalmente en casos de cólico, para evacuar líquidos o gases acumulados, prevenir la ruptura gástrica, diagnosticar obstrucciones esofágicas y administrar agua, electrolitos, medicamentos o alimentos líquidos directamente al estómago.
Para realizar el procedimiento se requiere una sonda nasogástrica, lubricante, una jeringa o bomba, agua, guantes y, en algunos casos, sedación. El caballo debe estar bien sujeto, ya sea con cabestro, torcedor o mediante sedación si es necesario.
El procedimiento inicia con la lubricación de la sonda. Luego se introduce por el ollar, preferentemente por el meato ventral. Se avanza con cuidado hasta la faringe, donde el caballo puede mostrar resistencia. En ese momento se espera a que el animal degluta, lo que permite que la sonda ingrese al esófago. Posteriormente se continúa avanzando hasta llegar al estómago de forma lenta y sin forzar.
La verificación de la correcta posición de la sonda es un paso crítico. Cuando la sonda está en el esófago, se percibe cierta resistencia, se puede observar su trayecto por el lado izquierdo del cuello y, en animales delgados, puede palparse. Además, puede percibirse olor a contenido gástrico. En cambio, si la sonda entra en la tráquea, no hay resistencia, el caballo puede toser y no se observa la sonda en el cuello. En este caso no se debe administrar ningún líquido, ya que existe riesgo de provocar una neumonía por aspiración.
Una vez confirmada la posición correcta, se puede evaluar la presencia de reflujo gástrico, descomprimir el estómago o administrar tratamientos como aceite mineral, electrolitos o medicamentos.
Entre las complicaciones más frecuentes se encuentra la hemorragia nasal leve. También pueden ocurrir errores como la introducción en la tráquea, lo que puede llevar a complicaciones respiratorias, así como lesiones en el esófago o la faringe si el procedimiento no se realiza adecuadamente.
Es importante trabajar con cuidado, no forzar la sonda, verificar siempre su correcta ubicación antes de administrar cualquier sustancia y, en caso necesario, utilizar sedación para reducir el estrés del animal.
Como recomendación práctica, siempre se debe confirmar la posición de la sonda observando, palpando y percibiendo el olor antes de proceder. Esto reduce significativamente los riesgos durante el procedimiento.