30/04/2026
En italiano, la palabra para "tienda" cambia de ciudad en ciudad, de barrio en barrio, casi de cuadra en cuadra.
Hay una escena famosa de Miseria e Nobiltà (1954), con Totò, donde un Don Pasquale y Don Felice usan cinco palabras diferentes para referirse al mismo lugar.
Don Pasquale: «Vai dallo sciarcuttiere qui alla cantonata».
Don Felice: «Da chi?».
Don Pasquale: «Dallo sciarcuttiere qui alla cantonata».
Don Felice: «E chi è questo sciacquettiere?».
Don Pasquale: «Il pizzicagnolo, il salumiere».
Don Felice: «Il casadduoglio!».
Don Pasquale: «Il bottegaio!»
Cinco palabras distintas para nombrar el mismo lugar. Cinco palabras que cuentan, cada una, una historia: el salumiere venía de la sal con que se conservaba la carne; el pizzicagnolo, de los sabores que "pican" en el paladar; el casadduoglio era cómo los napolitanos pronunciaban cheese-and-oil, queso y aceite, lo que pedían los soldados ingleses después de la guerra.
En México les decimos "tienda de la esquina". En Oaxaca somos Pizzini & Panzerotti: una bottega italiana en pleno corazón de Reforma, Sabinos 408, con quesos cortados al momento, embutidos colgados detrás del bancone, panzerotti que salen calientes, y la convicción, muy italiana, muy mexicana, de que ir a comprar nunca debería ser solo una transacción.
Sabor italiano, Alma mexicana. Pasen a saludarnos.
pizzinipanzerotti.com