21/08/2026
A veces la gente mira lo que tienes hoy y no imagina todo lo que has tenido que hacer para llegar hasta ahí.
Tengo 1 año y 2 meses con mi puesto de tacos. No tengo el negocio más grande, ni cientos de clientes todos los días, pero gracias a Dios sigo de pie, trabajando, aprendiendo y luchando por hacerlo crecer.
A veces escucho comentarios o risas que hacen sentir que lo que hago es poca cosa, especialmente cuando hablan de cuánto gano. Pero aprendí que el valor de un sueño no se mide por lo que produce hoy, sino por todo lo que puede llegar a convertirse mañana.
Hoy tengo un puesto y dos trabajadores. Mañana sueño con tener 3, 4 o los que Dios me permita. Sueño con más clientes, más trabajadores y una empresa que algún día pueda decir que comenzó con aquel primer puesto de tacos.
Quizá otros no vean lo que yo veo, y está bien.
No necesito que todos crean en mi sueño. Me basta con no dejar de creer yo.
Porque nadie ve las preocupaciones, los días malos, el cansancio, el dinero que se invierte, las veces que uno piensa en rendirse y aun así decide continuar.
Yo sí sé todo lo que me ha costado.
Y por eso no voy a menospreciar mi propio esfuerzo solamente porque alguien más lo haga.
Hoy estoy construyendo poco a poco. Tal vez todavía estoy lejos de donde quiero llegar, pero cada día estoy un paso más cerca.
Que se rían si quieren. Que digan que es poco. Yo voy a seguir trabajando en silencio y dejando que el tiempo hable por mí.
Porque los sueños grandes casi siempre empiezan siendo algo pequeño.
Gracias a Dios por lo que tengo, por lo que estoy construyendo y por la oportunidad de seguir luchando. 🙏🌮❤️