21/12/2025
Las posadas que te regresan a casa: Palo Alto, Querétaro
Hay tradiciones que no se olvidan.
Te jalan. Te llaman. Te regresan a casa.
En Palo Alto, diciembre tiene ese poder. Año con año, durante las posadas, el pueblo se ilumina —literal y emocionalmente—. Las casas sacan mesas a la calle, las decoran con manteles vistosos, series de colores y espíritu navideño del bueno. Ese que no se compra, se hereda.
Después del rosario, empieza el recorrido más esperado:
🍎 Ponche de frutas con piloncillo (con o sin piquete, porque aquí cuidamos la presión… pero también el ánimo 😄)
🫔 Tamales, atole, pozole
🌽 Elotes, gorditas, tacos de guisos
🥣 Caldo de camarón
🥙 Tostadas de cueritos, tinga, jamón
🍰 Postres, aguinaldos, pelotas y mucha convivencia
Todo se regala. Todo se comparte. Todo se hace en familia.
Lo más bonito es ver cómo los hijos y nietos que ya no viven aquí regresan cada año. Algunos viven en la ciudad, otros en otros estados, pero en estas fechas vuelven para apoyar, cocinar, decorar y hacer la tradición cada vez más grande.
Aunque las personas mayores ya no siempre puedan hacerlo, la tradición sigue viva porque las nuevas generaciones la sostienen.
Hoy también se suman quienes rentan en la zona: trabajadores de parques industriales, hoteles y comercios cercanos, que ya son parte de esta convivencia y son recibidos con los brazos abiertos. Aquí nadie es extraño en diciembre.
Palo Alto no solo es un pueblo.
Es historia, raíz y agradecimiento.
Atte
Lapaoemprende