20/06/2026
El dato curioso más asombroso sobre una cabra y sus crías es que las madres tienen una memoria auditiva prodigiosa y recuerdan el balido exacto de sus hijos hasta un año y medio después de haber sido separadas.
Científicos de la Universidad Queen Mary de Londres demostraron que, incluso tras más de 14 meses del destete y sin haber tenido contacto visual ni olfativo, las madres distinguen perfectamente los gritos de sus propias crías entre los balidos de otros cabritos extraños.
Esta asombrosa memoria se complementa con un comportamiento único durante la crianza:El ritual del olor y el sonido: Al nacer, la cabra graba en su memoria el olor del cabrito lamiéndolo. Paralelamente, el cabrito desarrolla una "firma vocal" única a los pocos días de nacido, permitiendo que se reconozcan mutuamente en entornos ruidosos.
Estrategia del escondite:
Durante la primera semana de vida, las cabras utilizan una táctica de supervivencia llamada "ocultamiento". La madre deja a las crías completamente inmóviles y camufladas entre la vegetación mientras ella se aleja a buscar comida.
Se comunican a la distancia mediante balidos específicos para saber que todo está bien.
Detector de emociones:
Las madres no solo identifican la voz de sus hijos, sino que también pueden descifrar su estado de ánimo. Saben con exactitud si el balido de su cría expresa felicidad, frustración o miedo, acudiendo al rescate de inmediato si detectan peligro.