16/06/2025
"Papá… ¿estás ocupado?"
No sé cuántas veces le he hecho esa pregunta,
pero siempre que la digo… él responde con el alma.
Hoy en la mañana, todo parecía normal.
Venía de dejar a mi hija cuando, de pronto,
un hombre desde otro auto me gritó con urgencia:
—¡La llanta!
Tenía una ponchadura.
No sabía qué hacer. Estaba en una zona sola.
Sí, tengo esposo, y él siempre me apoya.
Pero en ese instante... solo pensé en papá.
En ese “papá siempre está ahí”.
Le llamé:
—Papá, ¿estás ocupado?
—¿Qué pasó hija?, ¿todo bien?
Le conté, y solo dijo:
—Llega a tu trabajo con cuidado… Ahorita voy para allá.
Pasaron 20 minutos y ahí estaba él.
Con su cabello ya canoso, pero con la misma fuerza de siempre.
Pero no llegó con las manos vacías…
Traía un plato cubierto con aluminio y un termo lleno de café.
—Perdón por tardarme —me dijo—, pero te preparé desayuno.
No supe si abrazarlo o llorar.
Mientras cambiaba la llanta con esa destreza de toda la vida,
yo solo pensaba:
"Mi papá siempre está ahí…"
Y al despedirse, me dijo lo de siempre:
—Ya quedó hija. Cualquier cosa me llamas.
Te amo. Te comes tus taquitos. Dios nos bendice.
Y al verlo alejarse, solo deseé que la vida me lo dejara un poco más.
Porque aunque el cuerpo envejece,
hay papás que no cambian:
siguen corriendo cuando los necesitas,
siguen cuidando como el primer día,
siguen siendo hogar, escudo y abrazo.
💛 Si aún tienes a tu papá o tu mamá…
Diles cuánto los amas.
Porque un día, ese mensaje que hoy puedes enviar,
ya no tendrá a quién llegarle.