05/09/2024
Hola, hace mucho, mucho tiempo, no escribía mi pensamiento en un nuevo anecdotario de vida, resulta que hace algún tiempo y después de haber pasado por otro episodio de dolor y cayera en cama por un procedimiento quirúrgico, mi mamá me invitó a cenar con un gesto perfectamente característico de una madre preocupada por que recuperará completamente mi salud, y yo en modo "apapachado" como buen hijo menor, tenía 22 añitos más o menos.
Bueno, en la calle Ponciano Arriaga o eje vía y reforma había un puestecillo donde vendían unas gorditas de masa de maiz, la cual freian en abundante aceite y veías como literal se inflaban al contacto con este, para luego de escurrirlas, las habrían y rellenaban con queso saltierra y lechuga y le podías poner a gusto una salsa cruda de tomatillo y serrano que si bien picaba no lo hacía tanto que fuera incomible, lejos de eso era esencial para degustar las gorditas, las cuales con la crema de rancho espesa y abundante te sabian, deliciosas.
Hoy al compartir acerca de los platillos de mes patrio, recordé este muy bello momento, de los cuales compartí, muchos con mi mamá. En su recuerdo y en recuerdo de este pequeño momento de gloria. Les comparto mi remembranza.