14/07/2022
La información es poder!!💪
Alimentos con energía (luz):
Cuando exploramos más allá de las recomendaciones dietéticas habituales y los argumentos calóricos y fisiológicos, entramos en un mundo mucho más sutil, como el conocer la cantidad de luz que incorporan los alimentos como frecuencia electromagnética.
La luz es una de las formas energéticas que alimenta nuestro planeta, pero hasta hoy de los alimentos sólo se mide la capacidad de trabajo que obtenemos en su ingestión y no por su su frecuencia electromagnética (en megahercios: MHz). El mensaje importante es que comer alimentos de mayor vibración elevará la vibración de nuestro propio cuerpo, lo que a su vez nos hará más saludables y felices.
Pero, ¿Qué significa todo esto?
En 1992, Bruce Tainio llevó a cabo en la Universidad Estatal de Cheny (Washington), el estudio de la frecuencia vibratoria media del cuerpo humano sano y determinó que durante el día esta era de 62 a 72 MHz. Averiguó igualmente que cuando se reduce la frecuencia vibratoria de una persona, el sistema inmunológico se ve comprometido. Si la frecuencia se reduce a 58 MHz, aparecen los síntomas del resfriado o la gripe, a los a 42 MHz sobreviene el cáncer y a los 25 MHz podemos morir.
🔥A medida que baja el tipo de vibración, las conexiones del cerebro se dañan. Las dietas con alto contenido de grasas saturadas y carbohidratos simples matan de hambre a las células del cerebro. Los edulcorantes artificiales también destruyen las terminaciones nerviosas.
🔥Existen estudios que han demostrado que, en sólo tres segundos, tras un sorbo de café, la frecuencia vibratoria de una persona se reduce en 14 MHz. De la misma forma, un pensamiento negativo puede reducir la frecuencia de una persona de 10 MHz, mientras que una actitud mental positiva puede elevarlo en 15 MHz.
Los alimentos procesados o en conserva y los de procedencia animal tienen una frecuencia de cero. Los productos frescos se sitúan de media en los 15 MHz, las hortalizas de 12 a 22 MHz y los frutos de árboles y arbustos de 20 a 27 MHz. Entre los alimentos de mayor frecuencia luminosa, por encima de los 50 MHz, encontramos el cacao y chocolate sin procesar, la espirulina, el limón, las algas, etc.
¿Y qué pasa con los alimentos transgénicos? Tampoco vibran, ya no contienen luz. Y con los rociados con pesticidas es la misma historia, ya no transportan luz.
Actualmente los fabricantes de alimentos están obligados a detallar el contenido nutricional y calórico de sus productos, ya vimos también los sellos negros que nos alertan de los excesos de grasas, azúcares y edulcorantes; pero, ¿Qué pasa con la frecuencia? ¿No sería mucho más fácil elegir un alimento si supieramos que tanta energía en forma de luz contiene?
Los alimentos que usted consume ¿Le brindan energía o le roban energía?