21/03/2024
Nuevo León ya es conocido a nivel nacional por hacer famosos (y hasta poner en puestos de elección popular) a las personas más nefastas, vulgares, prepotentes, ignorantes y sin nada que aportar que coexisten en nuestra sociedad.
El ejemplo clásico para definir a estos nefastos perfiles es Poncho De Nigris (se desconoce su oficio).
Este sujeto ayer fue a presumir que va a abrir una sucursal de su negocio y lo hizo burlándose del negocio familiar al lado del suyo, que se dedica a lo mismo pero aparentemente más pequeño .
“Hay cotita, venden pastelitos aquí chiquitos, no había visto, hay cositas, acá en La Pastelería y La Postreria van a ver el nivel y la calidad”.
De inmediato usuarios de redes sociales se le fueron en contra y aseguraron que no comprarán nada en su nueva sucursal.
Creo, desafortunadamente, que por el alcance que este sujeto tiene su comunicación es dañina para la gente que lo ve y lo toma como ejemplo, a la par de que él justifique que tratar así a otras personas por razones económicas sea válido.
Poncho De Nigris no es actor, no es cantante, no es una persona culta o preparada, no es un atleta como sus hermanos, es simplemente un vato famoso porque ocasionalmente hace cosas de mal gusto, como esto, para mantener su vigencia de manera forzada.
¿Quien es ese güey para minimizar a alguien?
Rara vez opinaría sobre lo que un inútil como Poncho De Nigris hace o deja de hacer, y normalmente diría que es mejor no hablar para no darle mi atención pero es un tema cultural que hay que cambiar en Nuevo León. No soy creyente de la cultura de la cancelación pero con este sujeto valdría la pena, su contenido hace menos inteligente a la gente, promueve pésimos valores sociales y su aporte es NULO.
A mí me parece indignante que este sujeto que no ha trabajado un día en toda su vida ridiculice, públicamente amparado, en su alcance a una familia que se esfuerza por salir adelante con su negocio así este sea pequeño, mediano o grande.