10/03/2026
LA VEZ EN QUE MÉXICO SE QUEDÓ COMPLETAMENTE SIN CONEJOS GRACIAS A UNA ENFERMEDAD
En 1988, México enfrentó un brote de la Enfermedad Hemorrágica Viral del Conejo, una enfermedad altamente contagiosa y casi siempre mortal que afecta a los conejos. Este virus, descrito por primera vez en China en 1984, se había expandido rápidamente a otros países a través del comercio internacional de animales. Se cree que llegó a México mediante la importación de conejos reproductores, posiblemente de razas utilizadas para producción de fibra o mejora genética y comenzó a propagarse entre granjas debido al movimiento de animales, equipos y personas.
La enfermedad tenía características que la hacían especialmente peligrosa: mortalidades que podían alcanzar hasta el 90–100%, transmisión por contacto directo y por fómites como jaulas, ropa o alimento, y un curso clínico extremadamente rápido. En muchas granjas los productores encontraban a casi todos sus animales mu***os en cuestión de horas. Estas condiciones provocaron una expansión rápida del virus y obligaron a las autoridades sanitarias a tomar medidas drásticas para evitar que la enfermedad se estableciera de forma permanente en el país.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades sanitarias, hoy representadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) implementaron una estrategia de erradicación basada en el “stamping out”. Esto implicó el sacrificio sanitario de conejos en granjas infectadas, la eliminación preventiva de animales en zonas cercanas, cuarentenas, restricciones de movilización y desinfección de instalaciones. En algunas regiones las brigadas sanitarias incluso realizaron inspecciones casa por casa para identificar y sacrificar conejos de traspatio o mascotas, lo que generó conflictos con algunas familias.
Aunque fue una medida dura y económicamente devastadora para muchos productores, el programa logró detener la propagación del virus. Gracias a estas acciones coordinadas, México consiguió erradicar la Enfermedad Hemorrágica Viral del Conejo en 1993, convirtiéndose en uno de los pocos países que logró eliminar completamente la enfermedad en ese periodo. Este episodio se considera hoy un caso clásico en epidemiología veterinaria sobre cómo las medidas sanitarias agresivas pueden ser necesarias para controlar enfermedades altamente letales y contagiosas.
Después de este evento la cunicultura mexicana tuvo que empezar prácticamente desde cero, por más increíble que esto te pueda parecer.