03/07/2026
Hay personas que dejan una huella tan grande, que hasta las pequeñas rutinas duelen cuando ya no están.
Todos los días, antes de que amaneciera por completo, Juanito llegaba con su café en la mano. Iba a la panadería por su pan de las cuatro de la mañana, despues poco a poco... acarreaba el hielo, abría las puertas, barría la banqueta y, como si fuera un ritual, alimentaba a las palomas que ya lo esperaban todos los días.
Hoy el hielo llegó. Las puertas se abrieron. La banqueta se barrió. Pero las palomas siguieron esperando...
Y nosotros también.
Porque hay ausencias que no solo se sienten en el silencio de un lugar, sino también en esas pequeñas costumbres que parecían tan simples y que hoy nos hacen comprender lo importante que eras para todos.
Gracias por tantos a nuestro lado, por tu cariño, por tu entrega y por enseñarnos que la grandeza de una persona está en las cosas sencillas.
Hasta siempre, Juanito 🖤🕊
Hoy, hasta las palomas te extrañan.