31/08/2026
¿Por qué La Pitarrilla?
Detrás del nombre de nuestro existe una historia que forma parte de nuestras raíces y de nuestra familia.
La es un homenaje a Víctor Ávila Vázquez, nuestro abuelo y suegro del productor Gerardo Casarrubias Merino, un hombre que dejó una huella profunda en quienes compartieron su vida con él y que hoy permanece presente en nuestros recuerdos.
Víctor nació en 1952 en , Guerrero, fue un hombre de carácter firme, de presencia y voz inconfundible; pero también humilde, respetuoso y de espíritu alegre. Su vida estuvo estrechamente ligada al campo. Fue y , dedicado a la tierra y al cuidado de sus animales. Sembró maíz, cacahuate, jitomate y tomate, encontrando en el trabajo del campo una forma de vida y una parte esencial de su .
Era un hombre de convicciones firmes, amante de los caballos y del ganado, acostumbrado a llevar consigo el sombrero calentano, los huaraches y la sencillez propia de quien hizo del campo su camino. Con sus amistades se distinguía por su generosidad, su alegría y esa manera particular de hacer de cada encuentro un momento para recordar.
También disfrutaba del mezcal, como parte de aquellas convivencias y tradiciones que acompañaron su vida.
Víctor falleció en 2020. En aquel entonces, mientras nosotros sembrábamos maguey, nació la idea de que el proyecto que algún día se convertiría en nuestro mezcal llevara su nombre.
Así nació La Pitarrilla.
No como el nombre de una bebida, sino como una forma de honrar su memoria, su carácter, su valentía, su amor por el campo y los valores que dejó en nuestra familia.
Hoy, cada botella lleva consigo mucho más que un mezcal. Lleva el recuerdo de un hombre de nuestra tierra, de una familia y de una historia que queremos conservar y compartir.
La Pitarrilla representa tradición, campo, pueblo, cultura, identidad y firmeza.
Porque hay nombres que trascienden una generación y se convierten en parte de nuestras raíces.
La Pitarrilla es homenaje a Víctor.
A nuestras raíces.
A nuestra tierra.
A nuestra historia.