13/02/2026
No le tomamos foto a los postres que nos quedan feos.
A los que se cuartearon.
A los que no nivelaron.
A los que no quedaron “instagrameables”.
Y sin darnos cuenta, borramos evidencia de nuestro proceso.
Después miramos el perfil de alguien más…
Y creemos que siempre han sido perfectos.
Pero no es que tú no avances.
Es que no estás documentando tu evolución.
Y cuando no puedes ver tu progreso, aparece el síndrome del impostor.
El “no soy suficiente”.
El “todavía no estoy lista”.
Guarda tus fotos feas.
Algún día van a ser la prueba de que sí creciste.
Algo de esto resuena contigo?