01/09/2026
💪🏋️♂️🏃♀️El ejercicio no borra el trauma. Pero puede cambiar la manera en que el cerebro responde a él. 🧠💚
Y ahí está la diferencia.
Cuando vivimos una experiencia traumática, el recuerdo puede quedar asociado a una respuesta de amenaza: determinadas situaciones, sensaciones o estímulos pueden volver a activar circuitos relacionados con el miedo, incluso cuando el peligro ya pasó.
Pero el cerebro tiene una capacidad extraordinaria: neuroplasticidad.
El ejercicio es uno de los estímulos capaces de favorecerla. La actividad física puede aumentar el BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor), una proteína fundamental para la plasticidad neuronal, el aprendizaje y la memoria. Una revisión científica publicada en Current Neuropharmacology analiza precisamente la interacción entre ejercicio, BDNF y extinción del miedo, un proceso mediante el cual el cerebro aprende nuevas asociaciones de seguridad frente a estímulos que antes predecían peligro.
Y esto es importante: extinguir el miedo no significa borrar el recuerdo. Significa desarrollar un nuevo aprendizaje capaz de disminuir la respuesta de amenaza asociada a ese recuerdo.
La evidencia clínica también está creciendo. Un metaanálisis de 2026 que reunió 16 ensayos clínicos aleatorizados y 663 participantes encontró que las intervenciones estructuradas de ejercicio se asociaron con una reducción significativa de los síntomas de estrés postraumático.
Por eso, cuando entrenás, no solo estás trabajando músculos. También estás proporcionando al cerebro estímulos relacionados con adaptación, aprendizaje y plasticidad.
El recuerdo puede seguir ahí.
Lo que puede cambiar es cómo tu cerebro y tu cuerpo responden a él.