Muchas veces de pequeño uno tiene sueños, no esos de los que literalmente te duermes y no hay quien te despierte jajaja, mentira. Hablo de las cosas que te gustarían lograr, lo que quisieras hacer y no parar hasta lograrlo, bueno ese no fue mi caso. Empecé este proyecto sin imaginármelo, digo sin imaginármelo porque no sabía nada de postres, sacar presupuestos, manejar un Fanpage, etc. Todo empezó en él 2012 más o menos, un poco antes que me operaran de la cadera. (Tenía en esa época un problema de necrosis en ambas caderas).
Le comente a mi madre que quería aprender a hacer “Cupcakes”, pues estaban de moda y recién se escuchaban de ellos. Tengo una tía abuela que se llama “Rosa”, ella siempre va al “Mercado central” (un mercado que está ubicado en el “Centro de Lima, la capital de Perú”), incluso mi mamá y yo decimos que es como su casa porque lo conoce de arriba a abajo jajaja. Resulta que en ese tiempo no tenía idea de nada referente a la pastelería o alguna otra información sobre la preparación de postres en sí, es decir muchas veces mi mamá hizo tortas, o bueno kekes de vainilla sacados del recetario de “Nicollini” jajaja (Un muy famoso recetario de recetas aquí en Perú). Recuerdo que siempre los hacia “A la maldita sea” como dice mi mami (mi abuela, mamá de mi mamá). Ya que agarraba cualquier taza, y no calculaba bien las medidas, pero milagrosamente salían buenazos.
Pues un día empecé mi experimento de ser “Pastelera” que ni sabía que estaba denominado de esa manera, saque una receta de Internet, puse mis ingredientes en la mesa, me puse mandil y gorro y “Listo Calixto”, empecé a elaborar la masa. Paso el tiempo necesario de “Preparación y Cocción” y lo que venía era probarlos, dirás: ¡Que bueno Joha!, me alegro de que te hayas puesto a hacer lo que querías y que te haya salido todo “bien y rico”. Pues no, todo salio un desastre jajaja. Primero crudos, luego quemados y al final ni una ni otra, sino todos mazacotudos (Hechos un desastre si es que no entiendes la palabra). ¿Qué pasó?, pues si, Johannur empezó el drama: ¡¿Porque eres así?! ¡Tan inútil! (Llanto desgarrador como cuando Rubí se enteró que había perdido su belleza).
Mi hermano es un crítico muy duro, algo así como “Gordon Ramsay” de “MasterChef” jajaja, él estudió “Gastronomía” muchos años atrás, y se podría decir que quien mejor que el para saber sobre ese tipo de errores. Yo tenía en mente poner un negocio y él lo sabía, nos veía tan frustradas a mi madre y a mí que dijo: “Mira, están gastando gas, luz y tiempo y te están saliendo terribles” (por no decir otra cosa), yo que ustedes los compro hechos y los decoro”. Ya lo que vino después obvio fue un caso de Laura Bozo: “Que pase el desgraciado”.
Obvio yo sufrida queriendo tirarme del tercer piso de mi casa, le desee de todo, que se cayera bajando las escaleras, que se muerda la lengua si es que compraba un “Bimbolete”, en fin. Él es medio bruto para decir las cosas, por no decir completo, así que al día siguiente regreso como “Creo que metía la pata” y me trajo un molde para keke, otro para cupcakes de silicona y una espátula.
Tú dirás, bueno Jowi, pero ya tenías todo ¿que pudo salir mal?. Pues otra vez te equivocas toooodo salio mal, o incluso peor. Un día cualquiera mi mamá para subirme el ánimo me dijo: “Hijita vamos a preparar el keke, yo toda entusiasmada le dije: “Ya, pero que se vaya Manuel (mi hermano)” jajaja, según yo si él no estaba me iba a salir bien, y si no, pues él no se enteraría.
Empezamos a prepararlo, otra vez “A la maldita sea”, con esto me refiero que, aún asi con la receta que nos había dado una de las amigas de mi mami, Mari, una amiga muy especial, (así que si estás leyendo esto, gracias a tus consejos, mejore bastante, gracias a tu paciencia de venirte con tus moldes y tu “Tasita” desde tu casa, solo para enseñarme, porque sé que me quieres, y yo te adoro). -Presten atención al detalle de la “Tasita”
Volviendo al tema, mi mamá y yo empezamos a preparar el keke, todo parecía estar perfecto, metimos el molde al horno, y vimos que estaba levantando, nuestras caras era las de un niño con juguete nuevo y de fondo se escuchaba el clasico: ¡TARAAA! jajaja, pero de pronto vimos que el molde se estaba hundiendo por las rejillas, ¿qué pasó?, pues en nuestra ignorancia en repostería, no pensamos que teníamos que poner una placa debajo del molde, pues por ser de silicona al poner la masa cruda, obviamente el peso hundiría lo hundiría.
Cuando nos dimos cuenta, bueno cuando mi mamá se dio cuenta, ya que yo no podía caminar, se acerca y dice: “El keeeeke” mi cara de: “¡¿Que pasa?!” jajaja, mi mamá s**o el keke, empezó a observarlo como si hubiera descubierto algo, pincho el keke con un tenedor y grito: “Nooooo” “Cara”#o” “¡¿Por queeee?!” jajaja mi cara de: traiganle el “Diazepan”, su primer intento fue tirarlo fuera de la cocina, pero ella misma dice que pensó: “Johanna esta mal de la pierna, no lo va a poder limpiar, esto es una mi**da, yo tampoco quiero limpiarlo”(Si, mi madre es un poco“dulce” a veces jajaja), mientras ella renegaba, yo lloraba jajaja, me miro y más tranquila me dijo: “Ya hijita, no llores, otro día nos saldrá mejor” y yo: “Waaaaaa, ya no quiero hacerlo maaaaas (llanto desgarrador jajaja, mentira, pero debo admitir que estaba apunto)”.
Podría quedarme escribiendo horas de horas todos los intentos que tuve, incluso tomé clases (de las cuales no aprendí nada), me encanta preparar los cupcakes y las tortas, pero cuál era el detalle de todo, resulta que también vino una compañera del colegio, (a la cual agradezco también por su paciencia y tiempo) y nos dijo que para hacer postres hay que ser exactos, no se te puede pasar ni un gramo más ni un mililitro menos.
Solución ante tanto fracaso: Tuvimos que comprar “Tazitas” medidoras
ese era el secreto de la abuelita. Así fueron los resultados de los primeros intentos, tantos como con “Masa Fondant” y “Buttercream”. Empecé con pedidos en la familia, ellos aún me apoyan y confían en que hago un buen trabajo jajaja. La verdad nunca pensé tener algo, o bueno encargarme de algo propio (me refiero a un negocio). Aún sigo teniendo miles de dudas y más que nada miedos, pero esto también empezó como una aventura. Debo de admitir que mi trabajo ya no es tan primarioso pero como te lo comente nunca quedo satisfecha, juzga tu mism@ y dime que te parecieron.
Lo positivo de esta historia es que, gracias al empuje diario que me dio mi madre, tooodos los materiales que me compro mi papá, la ayuda de esta compañera del colegio y la amiga de mi mamá, y también a las ganas que puse, que no veía en esos momentos, pero si ahora, puedo decir que lo logré. Soy demasiado exigente conmigo y deseo que todo salga perfecto, lo sé, no hay nada perfecto, pero mi cerebro aún no lo procesa jajaja. Ahora tengo esta página en Facebook llamada “JCP CupCakes” .
Estoy “1000%” segura que también has intentado mil veces algo y haz fallado, que has querido tirar la toalla desde la primera caída. Pero sabes que compañer@, esas no son las reglas del juego, al menos no en este juego de la vida (Asu que filósofa sueno), en este juego no está permitido renunciar, no está permitido querer tirar los kekes por los cielos o dejarlos quemarse jajaja, mentira, al contrario, digamos que todo está permitido cuando empiezas, después de ello, aprenderás a jugar limpiamente, muchas veces perderás, yo he perdido millones de veces también, pero aprendí que la “Práctica hace al maestro” que “Uno no da un gran paso adelante si es que los miles que dio antes no fueron malos”, aprendamos que, de nuestros errores podremos ver mejor las cosas.