08/09/2026
🕊️ Nos unimos al dolor del Club Juventud Primavera
Desde By Ailed, queremos expresar nuestras más sinceras condolencias al Club Primavera, así como a las familias, amigos y seres queridos, por la lamentable pérdida de dos de sus integrantes.
En este momento de profundo dolor, les enviamos un abrazo lleno de solidaridad y fortaleza. Nos unimos a ustedes en este difícil momento, deseando que encuentren consuelo en los recuerdos, el cariño y los momentos compartidos.
🙏 Que Dios les conceda el descanso eterno y brinde fortaleza a sus familiares y a toda la familia del Club Primavera.
Nuestras más sentidas condolencias. 🕊️
(𝐂𝐫𝐨𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝 𝐮𝐧 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐠𝐞 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨𝐧)
𝐑𝐄𝐍𝐙𝐎 𝐘 𝐉𝐎𝐒𝐄 𝐌𝐈𝐆𝐔𝐄𝐋, 𝐕𝐈𝐕𝐈𝐑𝐀𝐍 𝐏𝐎𝐑 𝐒𝐈𝐄𝐌𝐏𝐑𝐄 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐂𝐎𝐑𝐀𝐙𝐎𝐍 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐄𝐋 𝐁𝐀𝐑𝐑𝐈𝐎
Son las 5:32 de la mañana y no he podido conciliar el sueño. ¿Quién podría hacerlo en estos momentos de angustia?
Desde el momento en que leí el chat de WhatsApp del club, donde se informaba del ataque, he estado mirando el celular una y otra vez, esperando encontrar una buena noticia. Sin entrar a las redes, sin escribirle a la familia ni llamarla, aferrado a la esperanza de que llegaría esa buena nueva.
Estoy en Lima y, cuando mi hermana confirmó la noticia del fallecimiento a las 3 de la mañana, salí a la calle a llorar desconsoladamente. Corrí por las calles solitarias tratando de sacar todo este dolor, mi angustia, mi desesperación.
Después de media hora regresé y entré a las páginas del club y de la barra para ver imágenes y videos de los muchachos. Eso me calma un poco, porque pienso que el aliento continuará en el cielo.
Agarro una vez más el celular y leo las diferentes páginas de Chincha que han informado del hecho y las condolencias de cientos de personas que conocieron a 𝐑𝐞𝐧𝐳𝐨 𝐲 𝐚 𝐉𝐨𝐬𝐞 𝐌𝐢𝐠𝐮𝐞𝐥, 𝐄𝐥 𝐓𝐢𝐠𝐫𝐞.
Quiero escribir y se me nublan los ojos. Qué difícil es hacerlo en estos momentos de frustración y tristeza. Qué difícil es teclear cuando la muerte absurda de dos personas de bien ha tocado nuestras fibras más íntimas y, por más que hemos llorado, no hay nada que pueda mitigar este dolor.
Qué difícil es aceptar que la vida tiene estos contrastes y que ya no los veremos, muchachos.
Y pensar que su as*****to no enluta solamente a dos hogares. Son muchos los que sufren el daño colateral, hogares que quedan destrozados por la insanía de un ataque cobarde.
Renzo deja un púber de apenas 11 años, que difícilmente podrá entender por qué ya no tendrá a su papá querido junto a él; y un niño de apenas dos años, que crecerá sin la guía y el amor de su padre. Una esposa que queda en el desamparo.
Pero también quedan los padres, los hermanos y esa otra familia que construyeron en la tribuna: sus hermanos barristas, con quienes compartieron tantas cosas, tantos partidos, tantas alegrías y tantos sueños.
De 𝐄𝐥 𝐓𝐢𝐠𝐫𝐞 podemos decir lo mismo. Dos hijos profesionales, pero que siempre buscaron y necesitaron la guía paterna y amical. Y ese pequeño nieto, Ricardito, que lo adoraba y que ya no tendrá al abuelo que lo apapachaba y jugaba con él como un niño más.
Sus ausencias, muchachos, las sentiremos cada día que pase.
Se han ido sin saber, quizás, lo mucho que fueron y son queridos.
Estamos en shock, como familia de sangre y como familia de aliento. Hay un dolor muy grande en toda nuestra comunidad y sabemos que ese dolor permanecerá por siempre.
Ustedes ya no estarán físicamente con nosotros, pero sus nombres, sus figuras y su presencia espiritual nos acompañarán hasta el último día de nuestra existencia.
𝐑𝐞𝐧𝐳𝐨, ese bombo que hacías retumbar con la fuerza de tu pasión sonará por siempre, sobrino.
La familia de sangre y la familia de aliento velarán por los tuyos. No quedarán desamparados.
Fuiste uno de los que sostenían a 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐚𝐯𝐞𝐫𝐚 y nos harás una falta enorme. Dejas un vacío que nadie podrá llenar.
Pero quienes quedan sacarán adelante el proyecto, porque eso era lo que más amabas: ver a 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐚𝐯𝐞𝐫𝐚 arriba.
Cuántas veces llegó el sábado de madrugada y no podías dormir por la ansiedad de los partidos que debían jugarse. Y llegabas a la esquina para conversar, compartir un momento o tomarte un trago.
𝐓𝐢𝐠𝐫𝐞, lo tuyo fue muy especial.
Tú no eras de este barrio, pero lo hiciste tuyo desde que tu heredero llegó al equipo. Y alentabas como si hubieras nacido en 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐚𝐯𝐞𝐫𝐚.
Me quedo con esa energía que siempre tenías para hacer las cosas, con tu buen humor, con esa manera tan tuya de vivir el fútbol y de querer a este barrio.
Muchachos, ¿quién iba a pensar que en aquella esquina donde tantas veces fueron y fuimos felices, terminarían despidiéndose sin despedirse?
Todavía pienso que todo esto es una pesadilla.
Y ojalá lo fuera...
Ojalá lo fuera.
Pero no lo es.
Hoy nos toca aprender a vivir con este dolor, con esta ausencia y con este vacío que dejan dos hombres que fueron parte de nuestra familia.
𝐑𝐞𝐧𝐳𝐨 𝐲 𝐉𝐨𝐬𝐞 𝐌𝐢𝐠𝐮𝐞𝐥, 𝐄𝐥 𝐓𝐢𝐠𝐫𝐞
:
¡𝐏𝐑𝐄𝐒𝐄𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐏𝐎𝐑 𝐒𝐈𝐄𝐌𝐏𝐑𝐄!
¡𝐄𝐍 𝐋𝐀 𝐓𝐑𝐈𝐁𝐔𝐍𝐀, 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐁𝐀𝐑𝐑𝐈𝐎 𝐘 𝐄𝐍 𝐍𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐎𝐒 𝐂𝐎𝐑𝐀𝐙𝐎𝐍𝐄𝐒!
Teche Camacho