03/04/2018
Atención mamis, yogurt Yeya La Vaca apartir de los 10 meses de nacidos en su nutricion.
Beneficios del yogur para los niños
Reconozco que a mi me encanta la combinación del yogur con las frutas, se pueden hacer innumerables mezclas y todas resultan riquísimas. Además es una forma perfecta de combinar el calcio de la leche, con las vitaminas de las frutas y con las bacterias vivas de los fermentos lácteos que tantos beneficios tienen para la flora intestinal. Por tanto, el yogur es una fuente inagotable de salud, y resulta muy apropiado para todas las edades y, sobre todo, para los niños que no toleran la leche.
Sin embargo, la introdución del yogur en la dieta de los bebés no debe hacerse antes de los 10 meses de edad porque están elaborados a base de leche de vaca. La leche de vaca no es adecuada para un bebé porque contiene un exceso de proteínas, más del triple que la leche materna, que su organismo no está preparado para digerir. La leche materna contiene unos 0,9 g de proteínas por cada 100 ml mientras que la leche de vaca contiene unos 3,3 g por cada 100 ml. No obstante, existen yogures realizados con leche de continuación que se pueden introducir un poco antes en la alimentación del bebé.
El yogur es un alimento ideal para los niños, que se puede tomar en el desayuno, junto con fruta y cereales, para preparar a los intestinos a recibir los alimentos del resto del día, aunque es igualmente beneficioso como postre o como merienda. No hay excusa para que tu hijo no tome un yogur, pues hay todo tipo de variedades y sabores. Además, el yogur también es muy beneficioso cuando los niños están malitos, pues combate la diarrea, el estreñimiento y reduce los efectos negativos de los antibióticos, al reparar la flora intestinal.
Respecto a su conservación es importante que mantengas los yogures siempre en la nevera entre 0 y 4 ºC de temperatura, ya que los fermentos lácticos como los lactobacilos y las bífidobacterias fallecen cuando el yogur se mantiene a temperatura ambiente. Y fíjate siempre en su fecha de caducidad, ya que cuanto más se acerque un yogur a su fecha de caducidad menor cantidad de bacterias vivas contendrá en su interior.