10/08/2026
Hola, soy Firulais…
Hola, soy Firulais.
Hace muchos años fui un perrito callejero. Deambulaba por las calles buscando un poquito de comida para poder seguir adelante. No tenía una casa, ni una familia que me esperara, pero aprendí a sobrevivir como podía.
Hasta que un día llegué al Jr. Gervasio Santillana 789.
Ahí descubrí que daban comidita. ❤️
Así que empecé a ir todos los días, puntual, a la hora de la comida. Primero esperaba afuera, luego fui tomando confianza y poco a poco comencé a entrar.
Después de comer, tenía que volver a la calle. Ese era mi destino… o al menos eso creía.
Pero un día decidí quedarme. Fui terco. 🥹
Y esa familia, en lugar de echarme, me abrió las puertas de su casa y de su corazón.
Me dieron comida, un lugar donde dormir y, sobre todo, algo que nunca había tenido: amor.
Así pasaron los años…
Y lo que comenzó como una visita por un plato de comida terminó convirtiéndose en un hogar.
Pasaron más de 15 años.
Más de 15 años siendo parte de una familia.
Más de 15 años recibiendo cariño.
Más de 15 años sabiendo que finalmente tenía un lugar al que pertenecía. 🐾🤍
Yo ya no era aquel perrito que caminaba solo por las calles.
Yo tenía una familia.
Pero el viernes, mi vida cambió para siempre.
Un hombre que iba a gran velocidad en su moto lineal me atropelló. Todo quedó registrado en una cámara de seguridad.
Mi familia me llevó al veterinario esperando que pudiera recuperarme. Querían salvarme. Querían que volviera a casa.
Pero el veterinario les dijo que estaba sufriendo mucho.
Y el sábado, mi familia tuvo que tomar la decisión más dolorosa de sus vidas: dejarme partir mediante la eutanasia para que pudiera descansar.
No fue porque dejaran de amarme.
Fue precisamente porque me amaban demasiado y ya no querían verme sufrir.
💔 Hoy mi familia está destrozada.
Porque para algunos quizá fui “solo un perro”.
Pero yo sé que para ellos fui mucho más.
Fui familia.
Por eso, a quienes manejan, les pido de corazón: bajen la velocidad, estén atentos y respeten la vida de los animales.
Una vida no vale menos simplemente porque tenga cuatro patas.
Y al responsable de lo que me pasó, quiero decirle algo:
Una vida se perdió.
No fui un objeto que se rompió ni algo que simplemente quedó atrás. Fui un ser que sentía, que tenía una familia, que fue amado durante más de 15 años y que hoy deja un vacío enorme.
No quiero que mi muerte quede en el olvido.
Quiero justicia, pero también quiero que mi historia sirva para crear conciencia.
Porque detrás de cada animal que vemos en la calle hay una vida, una historia y un corazón que siente.
Quizás alguien más esté esperando que le den una oportunidad, como yo la recibí hace más de 15 años.
No los abandonemos.
No seamos indiferentes.
Y cuando estemos al volante, recordemos que unos segundos de precaución pueden salvar una vida.
🐾 Esta historia la cuenta mi familia… porque yo ya no estoy para contarla.
Pero mientras ellos me recuerden, yo seguiré viviendo en sus corazones.
Descansa en paz, Firulais.
Después de tantos años, finalmente tuviste un hogar.
Y ese hogar nunca te olvidará. 🕊️🤍🐾