26/05/2026
“Tenías apenas 8 años…
era un 18 de diciembre, y quizá la vida todavía no te mostraba todo lo que el destino tenía preparado para ti.
Hoy miro esta fotografía y se me llena el alma de amor…
porque en esos ojos tiernos y nobles ya habitaba el hombre maravilloso que años después se convertiría en el compañero de mi vida.
Percy…
gracias por cada sacrificio silencioso, por cada abrazo en los días difíciles y por cada momento en el que sostuviste nuestra familia con amor y fortaleza.
Juntos crecimos, luchamos, construimos nuestro hogar, vimos crecer a nuestras hijas y ahora tenemos la dicha de abrazar también a nuestros nietos.
Muchos ven el esfuerzo, el trabajo y la historia de El Mesón…
pero yo sé que detrás de todo eso siempre estuvo tu corazón, acompañándome en cada paso, siendo mi soporte, mi calma y mi fuerza.
Dicen que detrás de una gran mujer existe un gran hombre…
y yo tuve la bendición de encontrar ese amor en ti.
A veces pienso que el verdadero amor no llega haciendo ruido…
llega despacio, se queda para siempre y termina convirtiéndose en familia, en recuerdos y en vida compartida.
Y eso eres tú para mí, Percy…
mi historia más bonita, mi compañero de toda la vida y el amor que Dios puso en mi camino.
Con todo mi amor y ternura,
Carolina Sánchez Romaní.”