06/06/2023
El calcio es un mineral abundante en el reino vegetal; espinacas, brócoli, col, hoja de coca, ajonjolí, almendras, maní, pecanas, frutos cítricos, legumbres y gran variedad de cereales lo tienen, entonces la creencia popular sobre la importancia o urgencia de consumir lácteos como fuente de calcio es sólo una estrategia comercial y una costumbre en efecto nociva.
La población entera del continente americano, antes que trajeran las vacas desde Europa, nunca tuvo la necesidad de consumir lácteos para nutrirse. ¿Porqué habría de hacerlo luego?.
Es ampliamente documentada la excelente dentadura, uñas, sistema óseo o la nula obesidad de los pueblos amerindios que acreditan esta información; otro ejemplo interesante ocurre en la China, cuya cultura milenaria jamás consumió lácteos hasta la segunda guerra mundial, cuando los norteamericanos los introdujeron y curiosamente los primeros casos de osteoporosis se registran recién a partir de los años 70 (casi treinta años luego de su consumo).
¿Por qué la osteoporosis ataca principalmente a quienes más lácteos consumen?.
El calcio y el fosfato son dos elementos que se complementan para sostener el sistema óseo, cuándo nuestra sangre se acidifica, (por ingestión de lácteos, frituras, alimentos refinados, carnes, azúcar, o estrés, por ejemplo) el fosfato emigra desde nuestros huesos para mitigar esta acidificación, abandonado al calcio, y este, inservible sin su complemento se pierde por la o***a.
Siendo el único mamífero que bebe leche de otra especie (cosa no natural) o ver que todos los mamíferos sólo lactan hasta alcanzar su crecimiento primario, luego la enzima que digiere la lactosa, deja de producirse y la grasa contenida en la leche les sería nociva y naturalmente, las madres van dejando de segregar este alimento irreemplazable; proceso que coincide con el crecimiento de la dentadura y la rinde apta para empezar a masticar otros alimentos.
La única leche necesaria para cada mamífero es aquella que lacta de su propia madre. No hay ninguna necesidad de conseguir nodrizas de otras especies y menos explotarlas. Porque la cara que la industria láctea nos oculta estratégicamente es esa de las vacas condenadas hasta la mastitis por la presión de los tubos extractores, sometidas a constante preñez hasta el desgaste, los becerros macho representan pérdidas puesto que beben el "producto", siendo asesinados a los 4 meses, vendidos con el nombre comercial "Carne de ternera" (no le van a poner vaca bebé)... mientras que la s vacas hembras repetirán el proceso de "producción".
El uso de antibióticos para mitigar las naturales infecciones en sus ubres; las hormonas artificiales para incentivar y mantener la preñez constante dañan tremendamente a estos nobles individuos, madres esclavizadas hasta ser "descartadas" por enfermedades y muchas veces con dificultad para caminar, terminan en los mataderos, troceadas.
Dejar de solventar las industrias que explotan a seres sintientes es la única acción necesaria para acabar con esta barbarie disfrazada de necesidad alimentaria. Infórmate, difunde y moldea con tus acciones ese mundo mejor, basado en la consideración por las especies con las cuales compartimos el planeta.
Ser vegano no es nada extraordinario, es simplemente dejar de tomar de otros seres aquello que no nos pertenece.