07/09/2017
10 variedades de uva francesa
La variedad climatológica y geológica de Francia hace que sea uno de los países vinícolas más variados del mundo. Del país galo son originarias variedades de uva que hoy en día están presentes en todo el mundo. También la mayoría de las técnicas de vinificación que se usan hoy internacionalmente, son importadas del país del vino.
Acompáñanos por la geografía francesa para descubrir olores, sabores y sensaciones.
1- Cabernet Sauvignon
Es la cepa más famosa del mundo. Nació de cruzar la Sauvignon Blanc y la Cabernet Franc en Gironde (suroeste de Francia).
Es una uva noble de origen francés de mucho carácter, típica de los vinos de Burdeos. Es la uva más internacional por su buena adaptación a todos los tipos de climas, lo que la hace una de las favoritas de los productores. Los más famosos crus –vinos de calidad superior procedente de viñedos determinados- de las regiones francesas del Médoc y Graves se producen a partir de esta variedad.
Viñedos de Cabernet Sauvignon típicos de la región de Médoc
Las uvas de esta variedad son pequeñas y redondas, con la piel bastante gruesa. La pulpa es dura y crujiente, con una pigmentación de color rojo picota muy intenso.
Tiene sabor astringente y sus aromas recuerdan a flores silvestres, bayas, moras, grosellas, y sobre todo a las violetas. El roble francés le aporta notas de café, tabaco y chocolate, mientras que el roble americano le brinda recuerdos a vainilla y coco.
Es ideal para vinos de crianza. Sus taninos son sobrios y vigorosos, de gran elegancia y densidad, obteniéndose un vino con mucho cuerpo y alta graduación alcohólica, refinada con el envejecimiento que lo transforma, a mejor, en un vino de extraordinario paladar y estructura.
Los viñedos están bien adaptados a la poda y su producción es regular y constante. Tiene una buena resistencia a las enfermedades de la vid. En general, cuando esta variedad se combina con otras variedades de uva se consiguen vinos de mayor calidad y sabor.
2- Cabernet Franc
Tiene su origen en Burdeos.
Sus granos son esféricos, pequeños y con hollejo fino. Su pulpa es moderadamente astringente.
Al ser algo más pobre en taninos que la Cabernet Sauvignon, da vinos más suaves y frutosos que pueden beberse jóvenes. En muchos casos se ensamblan ambas variedades para conjugar la agresividad y el intenso color de la Sauvignon con la suavidad cromática y la liviandad tánica de la Franc.
3- Merlot
La Merlot es originaria de Burdeos.
Es la uva tinta clásica con un amplia aceptación en el mundo. Las características son similares a las de la variedad Cabernet Sauvignon, solo que con carácter más suave. Por esta razón se mezclan estas variedades para quitar corpulencia y carácter del Cabernet y agregarle la finura y elegancia del Merlot.
La uva tiene un color azulado y una piel bastante gruesa.
El vino de la Merlot es suave, afrutado con aromas a casis, ciruela, moras, tabaco, guinda y cuero.
Este vino presenta un color rubí intenso con tintes violáceos. El color del mismo depende de la zona de elaboración ya que en ciertas franjas del país se elaboran vinos más oscuros mientras que en otras se obtienen vinos más livianos y claros.
Esta variedad cuenta con una maduración más temprana. En la región de Burdeos es más utilizada que la Cabernet Sauvignon, solo que su uso es más para vinos sencillos, aunque en comunas como Saint Emilion y Pomerol, es la uva principal que ha producido joyas como Château Petrus.
4- Pinot Noir
Esta uva tinta de las regiones francesas de Borgoña y Champagne.
Es considerada una de las variedades más selectas a nivel mundial para la elaboración de vinos varietales.
Pinot Noir es sin duda, la uva tinta más deseada. Si existe una uva a la que los amantes del vino más exigentes rindan culto, esa es sin duda la Pinot Noir. Y no es para menos, porque la tinta borgoñona es muy probablemente la mejor manera de expresar con mayor precisión el terroir, la identidad y carácter de un vino.
Su fruto es pequeño, de piel oscura violácea y muy colorante.
En nariz, los vinos de esta variedad puede alcanzar la excelencia aromática (cereza, casis, fresa, frambuesa, violeta, cuero, regaliz que evolucionan a un delicado aroma con el envejecimiento) y admiten una buena crianza. Los aromas característicos de este vino son a frutas rojas y negras como cereza, moras, frambuesa, ciruela, entre los más destacados.
La Pinot Noir es una variedad difícil de cultivar y transformar en vino. La tendencia de la uva es producir racimos apretados, lo que la hace fácil víctima de ciertas enfermedades de la viticultura, como la botrytis cinerea, la pudrición y sea más proclive a tener enfermedades de hongos en los racimos.
Al ser una variedad de uva tan sensible y tan condicionada al clima, no se da bien en cualquier región y vive mucho mejor en climas frescos. En regiones cálidas puede perder su fragancia y volverse plana, lo que le hace perder uno de sus grandes atractivos.
La delicada, sensible y exigente Pinot Noir
Encuentra su máxima expresión de calidad en la Borgoña, donde es la variedad tinta única, aquí produce los vinos más delicados y fragantes del mundo.
La reputación de los vinos de la región de Beaune como “los más elegantes del mundo” viene de lejos. Actualmente, en las regiones de Beaune y Côte d’Or se encuentran los más célebres viñedos de Pinot Noir, reconocidos y admirados mundialmente.
El Pinot Noir tiene una gran virtud, es el tinto más suave que se pueda lograr. Pero no por ello menos longevo. La acidez que tiene un vino de estos le permite evolucionar favorablemente por décadas.
Ningún otro vino tiene la capacidad de acariciar el paladar con suavidad y consistencia, y desplegar al mismo tiempo un verdadero bouquet de aromas y sabores. Su paso delicadamente firme y su gran profundidad, lo distinguen de todos los demás vinos del mundo.
A parte de utilizarse la Pinot Noir para los Borgoña, no olvidemos que es una de los protagonistas en la elaboración del Champagne. Forma parte del trío junto con la Pinot Meunier y la Chardonnay, que producirá los mejores espumosos de la región de Champagne. Nuestro Champagne Paul Clouet está elaborado con un 90% de Pinot Noir y 10% de Chardonnay.
5- Syrah
Tercera variedad tinta que conforma el triángulo de la fama que comparte con la Cabernet Sauvignon y la Pinot Noir.
Su procedencia es incierta pero es en el valle del Ródano donde se asienta definitivamente creando grandes vinos desde hace siglos.
Tienen aromas muy agradables a violeta, casis y fruta negra , mientras que los vinos que son sometidos a una crianza en roble desarrollan otros aromas como ligeros toques ahumados, coco, aceituna negra, trufa y especias.
Sus sabores abren un abanico de posibilidades entre la grosella negra, casis, mermelada de ciruelas, zarzamoras y sabores especiados dejando un prolongado recuerdo en la boca.
Los vinos de esta variedad son suntuosos, vigorosos, potentes, con cuerpo, de textura sedosa, con gran cantidad de taninos y materia colorante. Su carácter natural es sólido y por eso adquieren más personalidad a medida que envejecen pero también hay vinos muy ligeros y frescos que abren horizontes inesperados.
6- Grenache/Garnacha
Una variedad de uva que se encuentra ampliamente cultivada en el sur de Francia donde se la conoce como Grenache, aunque en los últimos años ha encontrado un lugar perfecto para su desarrollo en California.
El vino a base de garnacha es rico en alcohol y de una baja acidez.
7- Gamay
Es la famosa uva tinta y característica de la región francesa de Beaujolais.
Los racimos son medianos y bastante compactos, con uvas de tamaño medio oscuras y bastante ovaladas.
Da unos vinos ligeros, ácidos, afrutados y con gran fragancia de aromas para ser consumidos en el año. En nariz tienen notas a frutos silvestres.
8- Malbec
Originaria de la región de Cahors, en el suroeste de Francia.
El Malbec da vinos tintos de gran intensidad aromática y frescor de frutas rojas. Sus tánicos son suaves unidos a una aceptable acidez los hacen ser buenos candidatos para tomarse pronto. Una nueva generación de malbec sin embargo ha demostrado su capacidad de guarda.
9- Mourvèdre
Uva usada en la región del Ródano, Provenza y el Midi (Bandol) en Francia.
La Mourvèdre da vinos de gran intensidad, con grandes taninos.
Son por la mayor parte vinos de guarda.
10- Négrette
Es una cepa muy rara.
Es especialidad de Fronton (suroeste de Francia).
Los vinos de Négrette aportan aromas a violeta y regaliz y son de media guarda.