16/01/2026
Cocinar ghee debe ser una de las experiencias más satisfactorias que existen.
Es un ejercicio de paciencia y atención plena: cada cambio es una enseñanza.
La lactosa se va caramelizando tan lentamente que, con el paso de los minutos, el aire comienza a llenarse de un aroma dulzón y tibio.
Después de casi tres horas en la estufa, a fuego apenas visible, aparece su señal más clara:
ese inconfundible perfume a nuez que anuncia que el ghee está listo.