26/11/2025
STORY TIME
Domingo 11:30 de la noche, ya estábamos por cerrar la pizzería y de pronto nos cayó un pedido inesperado: una pizza rumbo a Pachacútec, en plena Av. Los Topógrafos. Era casi la medianoche, tarde, lejos y oscuro… pero igual mi hijo y yo decidimos llevarla. No imaginábamos que ese viaje iba a parecerse más a un capítulo de misterio que a un simple delivery.
Llegamos a la dirección acordada. El pedido tenía el nombre de "walter" en su whatsapp, en eso nos envió un mensaje aclarando que la pizza no era para él, sino para alguien llamada "Angélica García". Desde ahí empezó lo raro.
Llamamos a Walter y despues de hacernos esperar dijo: “Golpeen la puerta, por favor. No me contestan la llamada.”
Entonces golpeamos y tras unos minutos, se abrió la puerta y apareció una señora quien preguntó :
“¿Qué desean?”
- “Buenas noches, señora. Traigo una pizza para Angélica García.”
La señora frunció el ceño: "Aquí vive, pero nadie ha pedido pizza.”
Antes de que le respondiera, una joven se asomó desde el interior de la casa. La señora le lanzó la pregunta.: “¿Has pedido pizza?”
- “¿Pizza? No, nada que ver.”
La señora volvió hacia nosotros, ahora con más curiosidad: “¿Quién pide? ¿Me puede dar el nombre?”
-“Walter, señora. Ese es el nombre que sale en su WhatsApp.”
Las dos mujeres se miraron como si ese nombre les hubiera removido algo. La señora fue tajante:
- “No señor. Aquí no hemos pedido nada. Lléveselo, por favor.”
-“Pero señora… venimos desde lejos. Alguien tiene que pagar.”
-“No vamos a recibir.” dijo en tono molesta.
Yo no entendía nada. ¿Quién era Walter? ¿Qué relación tenía con ellas? ¿Por qué no querían ni escuchar su nombre? Bueno después de todo, yo solo quería que me pagaran!
Justo cuando pensaba en lo que mi esposa me había dicho: “mejor no vayan tan lejos, es peligroso”— suena mi celular: "yape”. Miré y era el Yape de Walter. Pago completo. Y luego su mensaje que decía:“¿Salieron a recoger la pizza?”
-“Sí, ya salieron.”
-“¿Y lo recibieron?”
Tragué saliva. No sabía qué decir, así que respondí lo primero que se me vino a la mente:
-“Sí, ya lo recibieron.”
-“Ok.”
Aún así, hice un último intento con la señora.
- “¿segura que no lo va a recibir?”
- “No quiero. No voy a recibir nada de ese señor.”
Eso fue todo. Cerró la puerta. Nosotros dimos media vuelta y empezamos a caminar por la pista rumbo a casa, con la pizza aún caliente y mil preguntas frías en la cabeza.
¿Quién era Walter?
¿El pretendiente secreto de la hija?
¿Un ex al que la mamá no quiere ver?
¿O tal vez… su propio esposo, peleado, bloqueado o vetado en esa casa?
No lo sabemos. Pero algo sí está claro: la pizza ya está pagada y eso es lo que importa. El resto es novela ajena.
Y ustedes, amigos…
¿Qué relación creen que hay entre estos personajes? ¿Quien es Angélica, la señora o la joven?